Los Spurs se impusieron por la mínima en un ajustado duelo ante Wolverhampton, y abren la Fecha 3 subiéndose a lo más alto de la Premier League. Harry Kane anotó un gol que quedará en la historia.
Con ilusiones renovadas y tras el empuje anímico que significó el agónico, y caliente, empate ante Chelsea se presentó Tottenham ante su público.
El rival fue el Wolverhampton del portugués Bruno Lage, que presentó un once inicial con seis compatriotas.
Tottenham jugó incómodo ante un rival intenso, que supo meter mucha gente en el área y presionar para acercarse con regularidad a la portería de Lloris.
El trámite parejo y de dominio repartido se terminó definiendo por el peso específico de las ofensivas, y allí apareció Harry Kane.
Ya en el complemento el delantero de los Spurs estrelló un cabezazo contra el poste, preludio de lo que sería su gol en el minuto veinte.
Ivan Perisic conectó de cabeza un tiro de esquina en el primer poste y Harry Kane recibió la pelota en el opuesto para dar un nuevo testazo al 1-0 que sería final.
Gol inolvidable para la carrera de Kane, quien se convirtió en el máximo goleador histórico de la Premier League con un solo club.
Tottenham lidera con siete puntos, esperando por supuesto que se complete la fecha. Wolves sumó su segunda derrota y sigue sin ganar en este inicio.