Los Spurs de Conte hicieron el gasto ante Everton en Londres, y aunque les costó moldear el resultado terminaron haciéndolo durante el complemento. Tottenham alcanzó, con un partido más, la línea del City y quedó a uno de Arsenal.
Trabajada victoria de Tottenham ante su público. No por haber padecido a un rival que ofreció poco, sino por no lograr imprimir con goles su superioridad.
Tras un primer tiempo con momentos grises, los Spurs salieron con todo en el complemento. Allí Son quedó al borde del gol, y enseguida Kane probó los reflejos de Pickford.
Ambos serían protagonistas de la acción que abrió el marcador. Pickford dio rebote y en la búsqueda del balón terminó cometiendo falta sobre Kane, en claro penal.
Harry cobró la boleta y sumó un nuevo gol, liberando el partido a favor de los Spurs.
Lo que quedó de duelo se mantuvo en el control de Tottenham, que no estiró diferencias solo por las atajadas de Pickford.
Sin embargo y a cuatro del cierre el propio Kane, siempre figura, desató el contragolpe que Perre-Emile Hojberg terminó definiendo, detrás del punto penal, para el esperanzador 2-0 local.