En una larga jornada de básquet, cuatro de los cinco locales festejaron en casa. Obras, San Lorenzo, Peñarol y Regatas se hicieron fuerte, pero el único que le arruinó la fiesta al anfitrión fue Quimsa.
Obras 77 – Obera Tenis Club (Misiones) 71
Sin dudas que fue uno de los partidos más cerrados del día. Los Tacheros lograron hacerse con la victoria en los minutos finales con un Joaquín Rodríguez totalmente enloquecido.
Si bien la visita tuvo, sobre todo, una gran defensa, el uruguayo se libró y arrió a los suyos al triunfo. Todo empezó favorable para los de Núñez, que pudieron controlar los tiros de su rival y en ataque se nutrieron del juego rápido y tiros lejanos. Pero el tercer cuarto fue clave para los misioneros, que con un Melvin Johnson como estrella principal igualaron la historia.
El chico final fue parejo y duro, pero en los últimos dos minutos se liberó Rodríguez, atribuyó en cinco de los seis puntos anotados y le dio la victoria a Obras por 77 a 71.

San Lorenzo 82 – Unión (Santa Fe) 75
Otro encuentro que fue peleado e igualado hasta el último tramo. Los Cuervos aceleraron en el cuarto asalto y allí se produjo el quiebre, que terminó dando el festejo a los dueños de casa.
El encuentro entre el último campeón y el recién ascendido quedó en Boedo. Fue un juego cambiante, de muchas idas y vueltas, donde al final sonrió el local. En los primeros minutos, la defensa azulgrana fue mejor y desde allí sacaron diferencias, pero el Tatengue no se achicó y reaccionó en el segundo cuarto. Para el complemento la paridad se mantuvo, pero fue en el último período, donde la localía pesó. Las imprecisiones aparecieron en el elenco visitante y el triunfo se fue al bolsillo local por 82 a 75.

Boca 67 – Quimsa (Santiago del Estero) 75
Uno de los partidos de la fecha y de la semana, desde la previa. Dos equipos que se encuentran disputando la BCLA y, a la vez, están bien arriba en la tabla. La única victoria visitante fue para los punteros de la fase regular, Quimsa, por 75 a 67.
El gran problema del partido, para Boca, fue que los mismos no se sintieron cómodos nunca. En ningún momento pudieron plasmar su idea de juego y siempre estuvieron igualados o por debajo de Quimsa. La Fusión, por su parte, logró mantener el resultado parejo, desde la defensa y sus movidos ataques, y en el tramo final atacó. Con un Eric Anderson Jr. tajante, los de Santiago lograron otro triunfo más para quedarse solos en la punta.

Peñarol (Mar del Plata) 84 – Comunicaciones (Mercedes) 68
Uno de los encuentros menos parejos, pero no el de mayor diferencia. Los marplatenses golpearon fuerte al comienzo y luego se mantuvieron. La leve reacción mercedeña no fue suficiente y la sonrisa se dibujó en la cara de los de La Feliz luego del 84-68 final.
Desde el minuto uno que el Milrayitas dominó, sobre todo en el primer cuarto, donde metió un parcial de 20-9 a base de defensas, baja eficacia rival y buenos ataques propios. Los de Laginestra intentaron pero no pudieron, luego del entretiempo se encontraron mejor parados, pero poco duró. El Polideportivo Islas Malvinas se llenó de caras felices, hacía ya un tiempo, pero el último cuarto terminó de dibujar sonrisas en los rostros de los menos confiados. Con una gran tarea de Valinotti, Glass y Monacchi, Peñarol triunfó por 84 a 68.

Regatas (Corrientes) 114 – Hispano Americano (Rio Gallegos) 73
Este sí, sin duda alguna, fue el partido donde mayor diferencia hubo, y no solo en el goleo. Desde que la naranja se lanzó al aire, los protagonistas fueron los locales que, con un juego movido, ordenado y vertical, sacaron mucha diferencia para estampar el 114-73.
El último fue el menos parejo, con poco suspenso al final, pero con mucho básquet y deleite por parte de Regatas. Desde el minuto uno dominaron, opacaron a los sureños y los ahogaron en su juego. La diferencia marcada en los primeros veinte fue clave para que la historia tenga un ganador con tiempo de sobra. Luego del descanso largo, Hispano pareció entender cómo jugarle al local e igualó el parcial, pero poco duró eso ya que Piñero, Arengo y Caffaro se encargaron de anotar y arruinar la ilusión de la visita.

El marcador terminó siendo de 114 a 73 a favor de los locales que metieron un triunfo importante para empezar a salir de la zona del medio de la tabla.