Tigre tuvo los huevos del domingo de pascuas y sacó adelante un partido chivo ante Colón. El Sabalero ganaba 2 a 0 pero el Matador lo dio vuelta con uno menos y clasificó a los octavos de final de la Copa de la Superliga en donde enfrentará a otro santafesino: Unión.
Fue un desenlace de película. Los hombres de Pablo Lavallén tuvieron la efectividad necesaria para anotar los primeros dos goles del juego gracias a Nicolás Leguizamón y Christian Bernardi (que eliminaban la chance de los penales por el 0-0 en Santa Fe). Los dirigidos por Néstor Gorosito respondieron y descontaron sin mostrar mucha reacción por un penal de Lucas Janson antes del final del primer tiempo.
Estaba bien el resultado pero la visita le entregó la pelota a su rival y se replegó en su campo. El empate ya no le favorecía al dueño de casa y por eso debía convertir dos goles más. Sin embargo, los intentos llegaron a buen puerto. Cerca de los diez del complemento, Matías Pérez Acuña empató (2-2) pero, minutos después, el de Victoria se quedó con diez por la roja a Alexis Niz. Aún así, el Matador no se rindió y consiguió el tercero con un penal más ejecutado por el interminable Carlos Luna. El 3-2 fue historia y clasificación para el de la Zona Norte de la Provincia de Buenos Aires.
La actitud de Tigre llevó al milagro y al pase a los octavos de la Copa de la Superliga. Los muchachos de Pipo hicieron un trabajo de hormiga y levantaron dos goles en contra para un triunfo que enaltece mucho más su trabajo en la última etapa del torneo.