Un minuto le bastó nomás para meter una asistencia. Otra más, con clase, con precisión alemana. El árbitro quiso que no cuente porque el francés Corentin Tolisso estaba adelantado. Sin embargo, y para sacarse la bronca, Thomas Müller se anotó esta noche en otra lista y metió un gol en el triunfo del Bayern Múnich por 4 a 1 sobre Hertha Berlín.
El mundo entero lo conoció como goleador pero el paso del tiempo lo llevó a estar en otro sector del campo de juego. Campeón del mundo con Alemania en 2014, el delantero del Gigante de Baviera retrocedió unos pocos metros en el césped para probarse el traje de asistente con el que le ha ido de maravillas.
Con 18 pases gol en 20 fechas, el nacido en Weilheim-Schongau quedó a tres toques de esos para alcanzar el récord de asistencias en una temporada de Bundesliga que lo tiene un tal Thomas Müller. Efectivamente, el otrora goleador del Bayern Múnich irá en búsqueda de su propia marca cuando aún le quedan catroce contiendas por delante.
A tres asistencias de su propio récord, hoy en el arranque había estirado dicha cifra pero el gol quedó anulado por offside. Se desquitó inflando las redes al conectar un tiro libre de Joshua Kimmich pero le quedó la espina clavada de no poder achicar su propia brecha que es de 21. Goleadores eran los de antes, esos que cuando la edad lo pide, se visten de otra cosa para seguir siendo útiles en una maquinaria sumamente aceitada.
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