TENIS: QUE SE VENGAN LAS CHICAS DE TODAS PARTES

Más de tres décadas han pasado para que Argentina vuelva a contar con la organización de un campeonato perteneciente al máximo circuito profesional del tenis femenino. Este miércoles se ha confirmado la realización del Argentina Open entre el 31 de octubre y el 7 de noviembre, un certamen WTA de la categoría 125 que se disputará en el BALTC.    

La irrupción de Nadia Podoroska sigue dando frutos para el tenis argentino y su innumerable cantidad de adeptos, en este caso, materializado en la confirmación del Argentina Open femenino para este mismo año. Se trata de un WTA 125 que será organizado por la firma Tennium, la misma empresa que organiza el ATP 250 de Buenos Aires, el European Open en Amberes y el Conde de Gogó en Barcelona.       

El certamen se disputará íntegramente en el Buenos Aires Lawn Tennis Club, en Palermo la primera semana de noviembre, tendrá un cuadro principal de singles de 32 tenistas y otro de dobles con 16 parejas. El torneo entregará 115 mil dólares en premios y 160 puntos para el ranking mundial a la ganadora de la final.

La última vez que el país contó con un torneo de este nivel en el circuito femenino fue en 1987, edición que tuvo como campeona a Gabriela Sabatini que derrotó en la final a la alemana Isabel Cueto por un rotundo 6-0 y 6-2. También Gaby, en dupla con la tucumana Mercedes Paz, actual capitana del equipo nacional de la BJK Cup, se llevaron la prueba de dobles.

📸 @VuelvanY

Con la pandemia todavía muy presente y bajo su sombra, el manto de incertidumbre que se posa en torno a los circuitos tenísticos exigiendo a los organizadores de los torneos agudizar el ingenio para financiarse, Argentina vuelve a contar con una fecha en el calendario internacional después de 34 años y el abanico de posibilidades que esto genera en las jugadoras de estos lares del planeta, así como también para los aficionados que podrán disfrutar de cerca a las tenistas locales.

Acerca de Javier Dispaldro 2597 Articles
Acuariano desde febrero de 1976. Nació con un amor casi enfermo por el deporte, desde chico se refugió en la escritura e inesperadamente, ya adulto, pudo combinar y disfrutar de esas dos pasiones. El turismo aventura es otro de sus cables a tierra y Cortaderas su lugar en el mundo.