Diego Schwartzman debuta este martes, no antes de las 10.30 de la mañana, ante el australiano Alex De Miñaur en el ATP 500 de Basilea. El tenista nacido en Sydney, 4º sembrado del certamen helvético, 13º en el ranking mundial y con un registro de 2-0 ante el Peque, ambos triunfos en esta temporada, es el claro favorito, sin embargo, una victoria del argentino le permitiría retornar al selecto grupo de las 100 mejores raquetas del planeta.
El tenista surgido en el Club Náutico Hacoaj soportó un año repleto de sinsabores, atravesando una crisis sin precedentes en su juego, sufriendo 16 caídas en primera ronda incluyendo torneos challengers, un ranking que se desplomó drásticamente y voces críticas que pronosticaban el ocaso de su carrera, pero en las últimas semanas, probablemente en el segmento más inesperado de la temporada, se ha visto un resurgimiento del argentino.
Sobre las pistas rápidas de la gira asiática, lejos de su hábitat natural y con la compañía de Bruno Tiberti, su nuevo coach, Diego Schwartzman comenzó a recuperar la confianza en su tenis y los resultados empezaron a llegar, aunque en Zhuhai, primera escala de su derrotero, y cuando su 136º puesto en el ranking ATP era el peor suyo en más de una década, sufrió un nuevo un traspié al tener que retirarse en el segundo set de su debut frente al australiano Alex Bolt.
Comienza en China el resurgimiento de Diego Schwartzman
En Beijing también se despidió en el estreno, no obstante, dejó una versión muy mejorada en su ajustada derrota en tres parciales frente al alemán Alex Zverev y la comprobación llegó la semana siguiente en el Masters 1000 de Shanghái, evento en el cual llegó hasta la cuarta ronda con rutilantes triunfos ante el checo Jiri Lehecka y el top ten estadounidense Taylor Fritz.
La despedida de Peque antes de afrontar los torneos bajo techo en Europa fue en Tokio, y en la tierra del sol naciente se despachó con una contundente victoria en sets corridos versus Francisco Cerúndolo antes de perder en la siguiente instancia contra el australiano Alex De Miñaur, justamente, su adversario este martes en Basilea, encuentro que le brinda la chance de tomarse revancha y volver a meterse entre los 100 mejores del ranking mundial como condimento adicional.
