El mediocampista dio una asistencia para Alan Pérez y clavó el segundo tanto para que el Gasolero se lo diera vuelta al Torito por 2-1 en el tiempo agregado. Mariano Bettini abrió la cuenta para el conjunto marplatense.
Sin bajar los brazos. Con su capitán poniéndose al equipo al hombro y empujando a todos. Temperley se terminó quedando con tres puntos vitales en la lucha por el Reducido al darle vuelta el partido por 2-1 a Alvarado en el final.
A los dos se les hizo difícil generar situaciones. Tanto en el primer tiempo como en el complemento. Sin embargo, el Torito construyó una gran jugada colectiva a puro toque y terminó abriendo la cuenta de la mano de Mariano Bettini.
El Gasolero tomó una actitud más ofensiva en el complemento. Con más fuerza que juego. De hecho, alcanzó a convertir dos goles que fueron anulados por offside. Hasta que, en el tiempo agregado, Adrián Arregui bajó la pelota y Alan Pérez le fundió el arco a Julián Lobelos para firmar el empate. Pero el mediocampista siguió empujando a su equipo, con el brazalete en su brazo, y terminó metiendo una volea para que estallé el festejo en todo el estadio.
Temperley le ganó un partido épico de la mano de Arregui y trepó al tercer lugar en la zona A. Alvarado se quedó con las manos vacías en una ráfaga y se despidió de la ilusión de meterse en el Reducido.