Tras un inicio con seis encuentros sin triunfos, el Ciruja levantó cabeza y graficó un invicto que lleva hasta el momento siete contiendas. El Santo viajó a Buenos Aires, hizo méritos, y derrotó al Gasolero por 2 a 0 para asentarse dentro de los puestos de Reducido que le permitirán soñar con el regreso a Primera División.
Temperley parecía haberle encontrado la vuelta a su pobre campaña. Esas victorias ante Chacarita Juniors y Nueva Chicago, sumado a la goleada de Copa Argentina frente a Talleres de Remedios de Escalada, invitaban a la ilusión del Celeste que se desmoronó con dos tropiezos en fila. Y claramente, poco le interesó todo esto a San Martín de Tucumán que extendió su «veranito» en pleno invierno argentino.
A la visita le bastó un tiempo para imponer superioridad en el Alfredo Beranger. Al cuarto de hora, Marcelo Estigarribia ejecutó un tiro libre desde la medialuna que se metió contra el palo derecho de Federico Crivelli y anotó así el único tanto de la tarde en el sur del Gran Buenos Aires. Más allá de eso, los de Pablo de Muner no se conformaron y siguieron yendo al frente con buenas intenciones de Ariel Chávez, Juan Imbert y Gonzalo Rodríguez.
Temperley buscó en la complementaria pero no encontró jamás los caminos. Fernando Ruíz probó con variantes que tampoco le dieron rédito. Solo una llegada por intermedio de Elías Contreras pudo significar algo pero, los merecimientos fueron para San Martín de Tucumán que ganó 1 a 0 en Turdera, se acomodó de manera interesante en la zona A y buscará un ascenso a la elite con sabor a revancha.