Baltazar Leguizamón es uno de los tantos pilotos que debió dejar su sueño en el exterior para desembarcar en el automovilismo argentino por falta de presupuesto y apoyo. Desde Vermouth Deportivo nos pusimos en contacto con él para que nos cuente como viene siendo su inserción en la Argentina.
Vermouth Deportivo: -¿Cómo estás viviendo la cuarentena y como te entrenas para no perder el estado físico?
Baltazar Leguizamón: –La cuarentena la estoy pasando con mi familia en mi casa. La verdad es que no se puede hacer mucho; recién ahora puedo ir al taller cada tanto. Estoy entrenando mucho con el simulador y me armé un gimnasio casero en mi casa para mantenerme bien físicamente.
V.D.: -¿Tuviste alguna novedad por parte de las categorías de cuándo podrían volver las carreras?
B.L.: –Se está hablando bastante de que se podría volver a fines de julio principios de agosto con los recaudos necesarios; sin dudas que sería lo mejor porque muchas familias depende del automovilismo. Los talleres en su mayoría están cerrados y sin ingresos, el auto no gira y se hace muy difícil poder mantener un equipo y mucho más los empleados. Espero que la actividad vuelva lo más pronto posible.
V.D.: -¿Qué fue lo que más te sorprendió del TC Mouras?
B.L.: –Me sorprendió que sea un auto con bastantes tendencias. Es un coche rígido que tiene bastante agarre. Es totalmente distinto a lo que estaba acostumbrado y eso fue lo que más impacto me causó. Me tuve que adaptar al peso del auto, a tener que frenar con más paciencia y con las pistas que no conocía ninguna y mucho menos La Plata, que tiene muchos secretos.
V.D.: -¿Cuál es el objetivo que te propusiste para este año, teniendo en cuenta que son autos totalmente distintos a los que venias manejando?
B.L.: –Mi objetivo es andar lo más adelante posible. Yo busco siempre a las categorías que fui poder ganar. Vamos a dejar todo con el equipo para poder ganar y poder llegar lo más adelante posible en el campeonato. Tenemos que sumar en todas las carreras que es muy importante, hay que ser constantes para poder pasar al TC Pista el año que viene. Ese sería el objetivo máximo para este año, de tener una muy buena adaptación para poder dar el salto.
V.D.: -Te coronaste campeón en el 2018, ganando 10 carreras de 14 posibles ¿Sentís que no se le dio el merecido reconocimiento al título en la Atlantic Championship Series?
B.L.: –Como cada campeonato que se logra en el exterior, acá la gente no toma la dimensión del trabajo que lleva poder lograr a eso. Igual se le dio bastante reconocimiento pero en si la gente se enfoca en el automovilismo argentino. La Atlantic Series si bien está un escalón por debajo de la Indy Car y la Indy Lights, es una categoría que está a la par de la Indy Car a nivel auto. Es un monoplaza que tiene muchísima carga aerodinámica, quizá hasta doblaría más rápido porque está sobrecargado de carga aerodinámica. Es un auto muy dócil.
V.D.: -¿Qué conclusiones sacas de tu paso por la Fórmula 3 Américas?
B.L.: –Tengo muy buenas conclusiones en la Fórmula 3 como malas; el primer año me fue muy bien como en el segundo. El problema era siempre combatir con el piloto de Estados Unidos, que era el favorito de ellos (Dakota Dickerson) y yo tenía todas en contra. Pasó lo mismo en la Fórmula 4, siempre me tocó estar contra la corriente apuntado para arriba y así todo pudimos pelear, ganar y ser bien reconocidos en el ambiente del automovilismo norteamericano.
V.D.: -Habiendo corrido en la escalera de las categorías Fórmula en los Estados Unidos. ¿Adónde apuntarías si tendrías la oportunidad de volver?
B.L.: –Sin dudas que apuntaría a la Indy Lights, estuvimos hablando con Ricardo Juncos y este año estaba la posibilidad muy firme de poder hacer dos fechas en la Indy Lights con sponsors de él y míos de Argentina. La idea era que venga en marzo para ver las fechas que yo tenía disponible y arreglar para todo el 2021.
Lamentablemente eso se truncó por todo el tema del coronavirus, él también está sintiendo las consecuencias. Veremos qué pasa, la Argentina está en una situación muy complicada. Ojalá que algún día pueda volver a la escalera de la Indy Car comenzando por la Indy Lights.
V.D.: -¿Es todo tan perfecto en el automovilismo norteamericano como lo vemos desde acá?
B.L.: –Lo que era la escalara de la Fórmula 3, tenía muchísimo nivel; había pilotos de todo el mundo, era un automovilismo diferente a lo que se ve en Argentina. Allá, es más complicado para los que van de Sudamérica, se hacen las cosas el triple de complicadas para poder triunfar pero si bien teniendo resultados se te abren muchísimas puertas de opciones a futuro.
Teniendo talento, trabajando duramente y consiguiendo resultados, eso te hace crecer mucho como piloto y formarte como persona.
V.D.: -¿Cómo es vivir en Indianápolis?
B.L.: –No es nada fácil, tenes que tener mucha conducta para estar allá toda la temporada, mucha disciplina para entrenar todos los días. Hablar el idioma, manejarte con la gente de ahí; de poder moverte vos mismo en el ambiente para que te conozcan.
Yo me hice uno más en Indianápolis y me llevo una muy buena impresión de toda la gente con la que tuve. Muchos confiaron en mí, me abrieron las puertas de sus casas. Fue un ambiente muy lindo. Espero volver pronto. Siempre tuve la conducta y el pensamiento de irme desde muy chico a vivir al exterior, no me importaba nada.
V.D.: -¿Molesta o ya da lo mismo, ver que las empresas apoyen tan fuerte al automovilismo argentino y no a los pilotos que corren en el exterior?
B.L.: –Lo que más bronca me da es que las mismas marcas de autos apoyan a otros deportes que no están relacionado en nada con el automovilismo. Quizá los jefes de marketing no entienden nada en marketing y se fijan en deportes que lo tienen a la cuadra de la casa, en vez de fijarse en cual es el foco de atracción como es el automovilismo. Creo que ahí, es donde más hay que apuntar, en que las marcas estén interesadas en lo que es el automovilismo. Eso es un trabajo que tenemos que hacer entre todos para ir forjando, para que la imagen sea la misma de antes y que una carrera de autos tenga más relevancia que un partido de polo.
V.D.: -Qué tu papá sea el titular del equipo donde corres en el TC Mouras y el Top Race Series. ¿Juega a favor o en contra? ¿Le pedís consejo de su experiencia como piloto?
B.L.: –Lo que más me ayuda mi papá es que ya tiene su imagen, su equipo formado y eso me ayudó muchísimo para poder cortar caminos en mi desembarco en Argentina. Mucha gente le tiene muchísimo respeto, es un hombre que se formó en el automovilismo nacional desde muy abajo y todo el solo; así que creo que estando al lado de él puedo aprender muchas cosas y es lo que estoy haciendo día a día.
De su experiencia como piloto, me dice que hay que hacer y que no y siempre está atento a todos los detalles del auto antes de salir a pista.