Casi dos años después, volvió a ganar Nueva Chicago en Mataderos. El Torito venció por la mínima a Atlanta y cortó su racha adversa de 21 meses sin sonrisas en el República de Mataderos. Horacio Martínez, ex-Atlanta y de penal, señaló el único tanto del duelo.
Parecía que esta racha nunca tendría su final. Un año y nueve meses debió esperar Nueva Chicago para poder cantar victoria en su casa. Pasaban los días, pasaban las fechas y el Torito no podía como local hasta que pudo quitarse la espina.
El partido resultó parejo. Atlanta fue quien tomó la iniciativa y buscó capitalizarla en opciones de peligro pero, al igual que le sucede durante las últimas jornadas, carece de ideas y no puede concretar. Chicago se paraba de forma ordenada pero no era capaz de incomodar en el área rival.
Cuando el reloj daba 3 minutos de iniciada la complementaria, el Torito conseguiría la única emoción de la tarde: luego de un pelotazo, el árbitro Mariano González interpretó agarrón a Matías Fernández y decidió cobrar la pena máxima. De la ejecución se hizo cargo Horacio Martínez y, cumpliendo con la Ley del Ex, estableció el 1-0.
Desde entonces, el Bohemio fue y el Torito resistió. Los de Walter Erviti empujaron hasta el final pero los de Walter Marchesi resistieron mientras el reloj corría. A pesar de algunas chances malogradas y polémicas decisiones del juez, el marcador no sufriría modificaciones y los 3 puntos quedarían, después de tanto tiempo, en Mataderos.