San Lorenzo salió a jugar el partido con la tranquilidad de haber ganado los seis encuentros previos. Obras sacó diferencia en la primera mitad, pero sobre el final el Cuervo se acercó y avivó los fantasmas de la reciente derrota contra Hispano en el Templo del Rock. Finalmente, el aurinegro no decayó y le quitó el invicto a los de Boedo.
A priori, el partido que se iba a disputar en Nuñez era la mejor manera de cerrar un feriado positivo en lo deportivo (3 medallas de oro en los JJOO de la juventud) y en lo anímico (un clima estupendo en la Capital Federal durante todo el día). El encuentro prometía mucho: Obras necesitaba una victoria para seguir peleando en el Grupo C del Súper 20 y San Lorenzo no quería perder el invicto.
El Ciclón quiso arrancar firme, y lo hizo con un triple de (…). Obras contestó rápido con una penetración de Fernando Zurbriggen. A partir de ahí el Tachero empezó a dominar el partido. Dixon convirtió un doble largo y Zurbriggen fue a la línea de libres anotando los dos tiros. Vildoza dudó mucho en una jugada con la pelota en sus manos y Maurice Kemp se la robó. Sin embargo, pudo recomponerse ya que en la continuidad, consiguió la posesión y de contraataque marcó el doble. San Lorenzo perdía por 7 y García pidió tiempo muerto para reordenar sus filas. El tiempo no surtió tanto efecto, ya que las cosas siguieron igual. Entraron Calfani y Sims faltando 2:10 para el término del primer chico. Luego entraría Fjellerup también. En Obras solamente ingresó Lockett por Anderson faltando un minuto y en la primera que tocó anotó por dos. El último ataque del cuarto fue para San Lorenzo, que reponiendo con 2,5 segundos logró anotar un doble de la mano de Aguirre. 24-17.
El segundo parcial siguió con la misma sintonía que su predecesor. Los dos equipos parejos, pero Obras más efectivo tanto defensiva como ofesivamente. El “Penka” Aguirre seguía errático atrás de la línea de 3. Luego de marrar un disparo, le roba la pelota a Zurbriggen y se dirigió en carrera hacia el aro sólo para encontrarse con una tapa espectacular de Dion Dixon. Faltando 7:20 para el entretiempo, después de una combinación Calfani-Aguirre, los de Boedo se acercaron a una diferencia de 3 puntos. Gregorio Martínez pidió tiempo muerto para calmar las aguas. La distancia corta se mantuvo durante gran parte del cuarto, en el local ingresó Alejandro Zurbriggen y convirtió un triple tras asistencia de Kemp. Llegando al final del período, una seguidilla de aciertos por parte de Obras y de errores por parte de San Lorenzo, dejaron el partido 47-37 al término de la primera mitad.
La vuelta al rectángulo desde los vestuarios lo encontró al local mucho mejor parado, con un lindo juego colectivo, contragolpes veloces y una sólida defensa, incluyendo tapas por parte de Anderson y Kemp. Los de Gonzalo García, en cambio, no supieron cómo remontar el resultado adverso y se quedaron en el molde. Se pueden destacar algunas combinaciones entre Meyinse y Tyronne y la actitud de siempre del uruguayo Calfani. El tercer chico finalizó con un triple desde la esquina de Máximo Fjellerup que pareció levantar el ánimo del equipo visitante. 70-54.
Lo de que levantó el ánimo fue una manera de decir, ya que en el último cuarto no aotó ningún equipo en las primeras cuatro posesiones. Calfani tuvo que agarrar dos rebotes seguidos para asistir a Tyronne que convirtió un doble. Por parte del Tachero la sequía se rompió recién después de más de 3 minutos, cuando Anderson anotó. En la siguiente jugada el mismo Anderson le tapó una incursión al aro a Tyronne. Los de Boedo lentamente se fueron acercando en el resultado, y, faltando 2 minutos, Calfani anotó un triple y acortó la diferencia a 3 por primera vez en la segunda mitad. La gente de CASLA explotó alentando a su equipo. A partir de ahí, Obras sacó pecho y aumentó la diferencia, no dejando que el Cuervo se le acerque más y alejando los fantasmas de una supuesta remontada. Gran momento de Kemp y de Anderson, este último el gran goleador de la noche.
El local se mostró fuerte desde un comienzo y con ambición durante los 40 minutos. El visitante demostró por qué es el campeón de las últimas dos ediciones de La Liga y demostró todo su poderío aún siendo superado por su rival. Lo que es seguro es que San Lorenzo no pasó la prueba del Templo del rock y se acabó su invencibilidad.
Por: Julián Goux // @gotoroux