En una noche casi perfecta para el Club Atlético Boca Juniors, en la antesala de lo que fue la clasificación a semifinales de Copa por parte del fútbol, el equipo dirigido por Guillermo Narvarte se floreó ante un tímido Hispanoamericano.
En el barrio de La Boca se respiraba aire de final, chicos pateando una pelota en la calle con los colores azul y oro, alguna que otra pirotecnia, cantitos, cerveza. Era una noche importante para el club y para el barrio. Se jugaba la vuelta de cuartos de final de Copa Libertadores. En ese marco ayer jugó el básquet Xeneize contra Hispano. Los tablones de la Bombonerita no estaban llenos como siempre y cada tanto la gente miraba su reloj, como para que no se les pasara la hora. Nada de esto impidió que el partido fuera un espectáculo, con un Boca mucho más fuerte que su rival desde el principio y dándose la libertad de disfrutar el encuentro.
La primera posesión fue para el Xeneize con un tiro marrado por Boccia. Sin embargo, en el contraataque de Hispano, Konsztadt recuperó la redonda y asistió a Cavallero. El resultado se mantuvo parejo hasta el final del cuarto, cuando los Xeneizes, a través de una seguidilla de puntos por parte de Sandes, doblaron el puntaje de su adversario, cerrando el período 22-11.
El segundo chico tuvo algunos intentos de los Celestes, con un triple de Podestá y un buen momento de Hurtt. Pero Boccia no tenía ninguna intención de que los de Río Gallegos se acercaran en el marcador y empezó a dominar el juego. Esto sumado al ingreso de Eric Flor y Roquez Johnson al rectángulo significó que la diferencia nunca fuera menor a diez puntos y, que a la hora del entretiempo, casi llegara a 20: 50-33.
En la segunda mitad se perdió totalmente la paridad. Los de la ribera sabían que tenían una buena diferencia y jugaban con esa tranquilidad. Boccia seguía intratable y metió una seguidilla de dos bandejas, en la segunda quedó solo después de una recuperación de Rivero. Eric Flor también estuvo encendido anoche, muy certero con los pases y embocando un muy buen triple cuando promediaba el tercer período. Por parte de Hispano los puntos venían de la mano de Hure, sumando de a tres y de a dos, y de Ramos. Ya al final del partido Johnson metió una racha de seis puntos seguidos, Boccia siguió encendidísimo sumando triples y dobles y Flor igual de quirúrgico. Se vio un juego colectivo muy agradable. Los de Santa Cruz no pudieron achicar la diferencia de 20 ni siquiera al final, cuando Hurtt fue a la línea de libres x3. El encuentro terminó 90-70.
Para Boca fue un partido prometedor, ya que demostró superioridad sobre su rival. El equipo de Narvarte, que había logrado levantar al término de la temporada pasada, y que se reforzó bien en el descanso, parece que tiene algo para dar. Por parte de Hispanoaméricano ayer no fue la noche soñada ni mucho menos, ya que además acumula su tercer derrota en tres partidos jugados en el Super 20.
Por: Julián Roux // @GotoRoux