Sportivo Italiano ganó en Ciudad Evita después de seis partidos. La campaña del Tano está lejos de lo deseado a principio de temporada pero frente a Sportivo Barracas sacó el temple necesario para comenzar la levantada. El entrenador del ACIA, Adrían Álvarez, conversó con Vermouth Deportivo y analizó un triunfo que el cuerpo técnico y el plantel estaban esperando hace rato.
Vermouth Deportivo: ¿Cuánto se necesitaba esta victoria para levantarse de los malos resultados?
Alejandro Álvarez: Después de tener una rachita negativa necesitábamos imperiosamente un triunfo. Por ahí no fue de la mejor manera y no tuvimos el juego fluído de otros partidos como con CADU y Midland. Pero se ganó y es lo importante. Siempre es bueno corregir cuando se gana, en la derrota el ambiente no es el mismo. Hoy los muchachos se merecían el triunfo, la entrega fue muy buena desde el minuto 1 hasta el final.
VD: ¿Qué cosas buenas le viste al equipo?
AA: Que estuvimos bien parados. Los primeros quince minutos jugamos con un sistema que no utilizamos nunca con tres delanteros, un enganche y dos de contención. Ellos nos complicaron con los tres hombres en el medio que pusieron. Pero nosotros fuimos al palo por palo porque necesitábamos ganar. No pudimos hacer la diferencia en el primer tiempo y logramos el tanto en el complemento. Es lógico que el rival tiene buenos jugadores y te tenés que defender en algún momento. Tuvimos que sufrir por que no pudimos liquidarlo.
VD: Sufrieron un penal en contra en el palo y una situación propia con situaciones más en los palos, ¿cómo viviste esos dos momentos particulares?
AA: La situación del penal es lógico que uno va a reclamar cuando es en contra. No son penales que se cobran porque es un rechazo y un rebote en una mano. Sufrí mucho el penal. No suelo mirar los penales pero hoy lo vi y salió bien. Voy a empezar a mirar los penales. La de Ávalos define bien pero en la segunda tuvo que haber puesto el pie en vez de pegarle seco. Pero lo importante es que el equipo crea situaciones y está cerca. No tiramos pelotazos ni tampoco vemos qué pasa.