Estudiantes de San Luis finalizó el primer semestre del Nacional B fuera de la zona de descenso y con la alegría de haber regresado a su estadio. Sin terminar de encontrar equilibrio en los resultados los ahora dirigidos por Gerardo Gómez tienen prohibido relajarse.
La edición 2017-2018 del Torneo Nacional B se presenta como una de las más vertiginosas de la Segunda Categoría de nuestro fútbol en los últimos tiempos. 25 fechas a todo o nada, con seis descensos y el retorno de un Torneo Reducido con ocho equipos que pelearán el segundo ascenso a Primera.
Luego del campeonato 2016-17, en donde peleó por la permanencia hasta el final, el Club Sportivo Estudiantes de San Luis inició su cuarta temporada de la historia en el Nacional B con la obligación de volver a defender su lugar en la categoría. Para eso sostuvo a Omar Asad en el banco de suplentes con un rearmado de plantel que movió más de 25 jugadores entre altas y bajas.
El debut fue triunfo con All Boys, en esos partidos que valen doble, sin embargo siguieron tres sin lograr vencer con dos derrotas en condición de visitante. En la fecha cinco llegó su segundo triunfo ante Boca Unidos, nuevamente en el Estadio Provincial Juan Gilberto Funes, pero lejos de encontrar regularidad volvió a sufrir una racha de cinco cotejos sin poder ganar con cuatro igualdades.
Esta seguidilla sin victorias costó el puesto de Omar Asad, quien fue reemplazado por el puntano Gerardo Gómez; el entrenador había sido campeón en el Federal C y el Federal B conduciendo los destinos del Verde.
El debut de Gómez fue con empate como visitante ante Los Andes en el preludio a lo que se vendría para el conjunto de San Luis. Y es que en el último juego de 2017, ante Deportivo Riestra, Sportivo Estudiantes volvió a utilizar su estadio. El regreso al Coliseo Héctor Odicino – Pedro Benoza trajo suerte, victoria por 3 a 2 ante el Blanquinegro en un match cargo de emociones.
De esta forma Estudiantes de San Luis finalizó el semestre en la decimoquinta ubicación con 14 unidades, fruto de tres triunfos, cinco empates y tres derrotas. Como local ganó tres de los seis que disputó, mientras que en condición de visitante solo logró dos de los quince puntos en juego. En cuanto al descenso el Verde terminó por fuera de la zona roja, aunque solo dos unidades lo separan del implicado Boca Unidos teniendo en cuenta a aquellos clubes que dividen por la misma cantidad de partidos.
Estudiantes quedará libre en la fecha 12, la que reanudará la competencia, y regresará al ruedo oficial visitando a Santamarina en Tandil.