El Celeste se planteó el objetivo de volver a la B Metropolitana cuanto antes y demostró tener hambre para lograrlo. En siete minutos, el conjunto de Miguel Ángel Restelli ya había conseguido el 2 a 0 final sobre el Arrabalero en Ciudad Evita para luego manejar el cotejo a su antojo e incluso contar con ocasiones para ampliar la diferencia.
Recién corrían los 180 segundos iniciales en cancha de Sportivo Italiano cuando, de volea, Martín Ávalos superó la resistencia de Santiago Sendín y puso el 1 a 0 en favor de Villa San Carlos. Rápido y efectivo el conjunto de Berisso, a los 7, repitió la acción cuando Alexis Alegre se encontró una pelota boyando y batió nuevamente el arco de Sportivo Barracas.
La visita hizo los deberes en ataque y, cuando se aproximó el Arrabalero, encontró en la experiencia de Nicolás Tauber un arma clave para evitar que su rival se arrime en el tanteador. Sin embargo, el conjunto local sólo pudo asustar sobre el epílogo de la etapa inicial con un cabezazo que contuvo con creces el ex arquero de Chacarita.
Villa San Carlos dilapidó un par de contragolpes en el primer tiempo. Antes de la media hora fue Ávalos quien lo perdió ante Sendín y, en el epílogo del capítulo inicial, Alejandro Lugones no pudo conctetar ese cara a cara. La reacción de Sportivo Barracas, a medias, y con un oponente que tenía bien en claro su libreto, llegó en la complementaria.
Los ingresos de Ezequien Sánchez, que en el arranque de la segunda parte tuvo el descuento pero le pegó mordido, y Brian Giménez, le levaron la cara al Arrabalero. Martín Giménez Ledesma fue otro de los que castigó contra la cueva de Tauber pero su zapatazo careció de puntería.
Sin brillar, Sportivo Barracas mejoró en la complementaria cuando ya era tarde. Todo porque, en verdad, desde temprano, Villa San Carlos demostró que quiere dar pelea por el ascenso directo a la B Metropolitana. Y con el 2 a 0 logró meterle presión tanto a Dock Sud como a Deportivo Armenio.