En el León Kolbowski ni el Bohemio y la Crema pudieron romper el 0 en una producción más que pobre de ambos. El local sigue sin poder ganar en el actual torneo y la visita extiende a más de 500 días sin hacerlo fuera de su casa.
Atlanta se ilusionaba en su regreso a Villa Crespo de cambiar las cosas tras un comienzo con derrota en Caseros. Rafaela, venía de vencer en el Monumental a Tristán Suárez, quería conseguir ese esquivo éxito en condición de visitante. Trató de ser prolijo el equipo de Ezequiel Medran e ir a por el arco que custodiaba Pedro Fernández. Un cabezazo de Fontanini en el poste fue la más clara. Bieler no dispuso de chance alguna. El bohemio? Tampoco sin patear al arco y corriendo siempre de atrás.
En el segundo tiempo trató de adueñarse del desarrollo los de Giganti pero chocaron contra sus grandes imprecisiones tanto en control del balón como pases. Ambos arqueros eran espectadores de lujo y las variantes como la entrada de Pablo Mouche en el local pudieron haber levantado el amperímetro de las emociones pero poco a poco se fue apagando. Rafaela se conformó con la unidad y Atlanta jamás pudo doblegar a las dificultades que tenía por delante. El reparto fue justo en una noche donde se acercó buen número de hinchas bohemios pero que se retiraron con el sinsabor de un partido carente en todos los aspectos.