Real Madrid sonrió con el resultado final aunque hubiese prefiero que los Blanquirrojos ni siquiera hubiesen sumado puntos en Andalucía. Por la fecha 22 de La Liga, el escolta del Merengue y los Celestes de Eduardo Coudet jugaron un partidazo en el Ramón Sánchez-Pizjuán. El reparto de unidades fue producto de un empate 2 a 2 que endulzó el paladar de los amantes del fútbol.
Celta daba la nota, ganaba por una gran ventaja, pero se quedó sin gasolina al punto tal que la terminó pasando realmente pésimo frente a un Sevilla que, cuando despertó, pudo ganarlo y debió conformarse con la igualdad. Más allá de todo, el coraje de los dirigidos por Julen Lopetegui sobre el cierre mereció la lluvia de aplausos de su gente.
Una ráfaga le daba el triunfo a los de Coudet en el primer tiempo. A los 37 minutos Santi Mina fusiló a Marko Dmitrovic quien dio rebote. La pelota le quedó servida a Franco Cervi y, el argentino, con un zurdazo abrió la cuenta en el Sánchez-Pizjuán. El dueño de casa, golpeado, sufrió una nueva trompada un ratito más tarde cuando perdieron una pelota en su campo y Brais Méndez asistió a Iago Aspas que, a la altura de la medialuna, puso las cosas 2 a 0.
Con semejante ventaja, los del «Chacho» se desdibujaron. En parte porque el ex DT de Racing mezquinó con el score en su favor pero también, en gran porcentaje, por las embestidas de un Sevilla que asfixió por completo al Celta de Vigo. Y eso pudo verse incluso antes del entretiempo con una tijera de Lucas Ocampos que se fue apenas por encima del travesaño.
En la segunda mitad, la ráfaga gloriosa la tuvo el dueño de casa. A los 25 minutos, Alejandro Gómez recibió la redonda de un lateral, buscó el hueco y, cuando lo encontró, sacó un zapatazo que se colgó del ángulo superior derecho de Matías Dituro. Ciento ochenta segundos después, Óliver Torres emparejó el asunto al conectar un centro desde la izquierda mientras todos reclaban offside de Iván Romero que intentaba no participar de la jugada.
Celta, completamente dormido, estuvo cerca del nocáut pero al menos pudo llevarse un punto para Galicia de un recinto durísimo y ante un rival que despertó tarde. Sevilla estuvo cerca de ganarlo pero el palo se lo negó a Óliver Torres y así debió conformarse con un 2 a 2 que le sentó de maravillas al líder, Real Madrid, que mañana buscará estirar la brecha en lo más alto del campeonato.
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