Fueron puntos amargos tanto para el Sevilla como para el Valladolid. El local estiró la racha de empates en casa y perdió la chance de alejarse de sus perseguidores en la lucha por entrar a la Champions League. Los Pucelanos empezaron ganando con un buen rendimiento colectivo pero el empate del argentino Lucas Ocampos le impidió sumar de a tres.
Al equipo de Julen Lopetegui le costó horrores acostumbrarse a un rival bien parado. El Lucas Ocampos fue el jugador más destacado en los sevillanos y el único que llegó con peligro al arco de los blanquivioletas La visita hizo un trabajo sencillo: esperó, aprovechó una pelota parada y marcó el primer gol del juego con un cabezazo por encima de Vaclik. Un verdadero dolor de cabeza para el dueño de casa.
Los de Nervión salieron al ataque en el complemento y fueron en busca del empate pero sufrieron al VAR en un gol convertido por Munir y anulado por posición adelantada. La revancha llegó un poco más tarde con una mano en el área y un penal anotado por el compatriota Lucas Ocampos con una gran ejecución rasante.
Sevilla salvó un empate de local sin mostrar un buen desempeño como equipo y continúa en puestos de Champions League con cinco puntos de diferencia que pueden ser menos en caso de que sus perseguidores ganen sus partidos. En cambio, Valladolid hizo un juego inteligente, sumó un punto para seguir sumando en su objetivo de evitar la zona baja pero la igualdad le dejó un sabor amargo.