El Huevo fue escueto pero claro en sus declaraciones luego de ser despedido de la dirección técnica del Sabalero.
Sergio Rondina dejó Central Córdoba y rápidamente tomó las riendas de Colón. Había entusiasmo para cambiar la imagen de un equipo golpeado por la eliminación de la Copa Libertadores ante Talleres pero los resultados no fueron los mejores.
Tan solo siete partidos con un triunfo, cuatro empates y dos derrotas pusieron fin a su corto ciclo. Al parecer pesó el mal momento futbolístico del plantel. «Estoy con pocas ganas de hablar. Las sensaciones no son lindas, es la realidad. En cuarenta días de estar en un club, tener que irte no está bueno» fueron las primeras palabras del Huevo.
Y amplió: «»Uno es consciente de que el equipo no ha funcionado en estos partidos que hemos dirigido. No le pudimos encontrar la vuelta. Después, por más explicaciones que te den, no tiene sentido. Cuarenta días, una semana sola larga. Tampoco tenía argumentos yo desde lo que mostraba el equipo adentro de la cancha para poder sostener o tener una defensa».
Sentenció de manera tajante: «Cuando te pican el boleto es difícil. Cuando no te quieren en un lugar, por más que uno quiera seguir, es difícil». Se verá quien será su reemplazante, por lo pronto Adrián Marini dirigirá el próximo partido ante Tigre en el Cementerio de los Elefantes.