Una imagen se quedó con Lio. La foto es el penal que le atajaron a Messi. El equipo de Sampaoli no le encontró la vuelta al partido con Islandia y empató 1 a 1.Un resultado no esperado y toda la carga sobre el líder. Otra vez. No cambiamos más.
La planificación falló y eso derivó en una multiplicidad de consecuencias. Las redes sociales se convirtieron en un epicentro de críticas. La “pulga” ya tenía miles de carteles puestos. Empezó una odiosa comparación por el triplete de Cristiano Ronaldo, el peso específico de las finales perdidas y las analogías que se trazan, constantemente, por su nivel en el Barcelona. Falencias colectivas que recayeron sobre una individualidad.
Agotó todas las chances, buscó todos los caminos, lo marcaban entre cuatro, taparon todos los perfiles y le corrieron los arcos. Una mala decisión lo dejó evidencia. Ese “maldito” penal. No son todos, son algunos…los mismos de siempre. Ponen la malicia por sobre la celeste y blanca.
Esta formación merece una afinación. Aprender de los errores del partido ante Islandia y explotar lo bueno. No está todo mal. Hubo pasajes que ilusionan. Un Agüero fino. Mascherano firme. ¡Volvió! ese animal de los mundiales. Otamendi dueño de la cueva. Meza aprobado. Los minutos de Pavón en cancha.
Post partido sabemos mucho, pero en la previa no vemos el encuentro. No lo imaginamos. Capaz le pegamos a algo. Somos una población de “técnicos”. Jorge Sampaoli nunca pensó que se iba a encontrar con esa “densidad” de jugadores en el campo islandés. Volvió a la escena un problema recurrente. Un nudo que no podemos desatar. bloques defensivos que la Selección no puede romper. Otro juego que no puede descifrar. Le cuesta abrir estos partidos. Le duele cuando le salen de contra. La película con guión en River frente a Venezuela y el drama de Perú en la Bombonera.
Tendría que haber defendido con menos gente. Desarmar el doble cinco. No usar el primer cambio para meter a Banega, en una suerte de “ficha por ficha”, faltó en esa modificación un nombre explosivo para romper la guardia vikinga. Messi quedó en soledad. No sintonizó el equipo. No presionaron. Salían limpios desde su arco. Y para romper por los costados faltó más Pavón. Fideo Di María Flojo. Pensalo bien para el partido que viene. La defensa generó algún tipo de dudas en la zona de Marcos Rojo.
Si viste el Mundial, ya sabes, no hay ningún partido fácil. La historia dice que Argentina siempre sufre más de la cuenta. Sampaoli eligió los nombres y para a los jugadores, pero no tiene la bola mágica. Los compromisos ante Croacia y Nigeria son otra historia. Veremos que ofrecen.
Protestaron porque no rindió bien el fondo, escuché por ahí, pero interpreté que hablaban del FMI. Dependemos de él –dijeron- y me imaginé que estaban preocupados porque se disparó nuevamente el dólar. ¡Qué iluso que fui! . Otra vez contra Messi. Nunca un político. Seguro. No está bueno depender de nadie. No nos quejemos. Cuidemos al “diez”. Disfrutemos su habilidad. Messi en soledad para el mano a mano. No lo dejemos solo nosotros también. Banquemos los trapos.