SELECCIÓN ARGENTINA: DEPENDE DEL DIEZ

Opinión.-

Pasadas veinticuatro horas de la goleada sufrida a manos de la grandiosa España, se pueden sacar varias conclusiones en frío sin caer en el comentario básico en contra del entrenador de turno o el «qué hubiese pasado si seguía Bauza…», «qué estaríamos diciendo si hubiésemos ganado las tres finales perdidas…».

El futbolero estándar argentino debe comprender -de una vez por todas- que no somos los mejores. Si bien vivimos en una sociedad empachada de fútbol, donde se entremezcla la pasión y tenemos un archivo extenso del deporte predilecto del país con varios laureles en nuestro haber -dos copas del mundo incluídas-, tenemos que entender que no estamos obligados a ganar. El exitismo nos llevó a creer que Argentina es un equipo de primer nivel mundial y que debe codearse con los grandes países del globo terráqueo. ¡No, señores! Comprendan que hay mejores equipos que el nuestro, ¡mucho mejores equipos que Argentina! Ayer la selección de España dio cátedra de fútbol, demostrando la veracidad de los proyectos a largo plazo y de cómo una idea de juego se puede mantener con el paso del tiempo aunque algunas piezas vayan rotando.

Claro que tenemos al mejor jugador del mundo, y sí, es el único que puede hacernos ganar un partido, un mundial, en tan solo una jugada. Pero también hay que rodearlo, acompañarlo, algo de lo que se habla desde hace mucho tiempo y nunca pudimos sacarle provecho a semejante figura fundamental. Si, también tenemos a Agüero, a Higuaín, a Di María… todos renombres en el plano internacional que la rompen en sus respectivos equipos. Pueden hacernos ganar partidos, claramente, pero no necesariamente nos van a regalar con facilidad un triunfo abultado y heroíco ante Alemania, Brasil, España o Francia, equipos mejores que la selección Argentina. Comprendamos, otra vez, que dependemos de Lionel, que él puede lograr desde su zurda la oportunidad de llegar lejos en una competición importante. Hay equipos inferiores a nosotros y hay otros -como ayer- que nos superan en todo, menos en tener a Messi.