– Un 16 de junio, pero de 2006, Argentina enfrentaba y goleaba por 6-0 a Serbia y Montenegro en el mundial de Alemania. Los goles fueron convertidos por Maxi Rodriguez x2, Esteban Cambiasso, Hernán Crespo, Carlos Tévez y Lionel Messi. Vermouth Deportivo te invita a repasar uno de los partidos más recordados de nuestra Selección:
Luego de la victoria en el debut, ante Costa de Marfil por 2-1, la Selección de José Pekerman afrontaba su segundo juego del Grupo C del Mundial Alemania 2006. En frente estaba Serbia y Montenegro, que de la mano de Ilija Petkovic disputó su primer y único mundial (hoy en día, tanto Serbia como Montenegro son países independientes).
Aquel 16 de junio, la Albiceleste salió a cancha con los siguientes nombres: Roberto Abbondanzieri; Nicolás Burdisso, Roberto Ayala, Gabriel Heinze, Juan Pablo Sorín; Javier Mascherano, Luís Gónzalez, Maxi Rodriguez; Juan Román Riquelme; Hernán Crespo y Javier Saviola.
Con arbitraje del italiano Roberto Rosetti, comenzó el juego en Gelsenkirchen. Argentina, desde el comienzo, mostraría supremacía ante el rival y el primer gol del partido tardó 5 minutos en llegar: tras un centro de Saviola, Maxi Rodriguez entró en soledad por el medio del área y remató un potente tiro que dejó sin nada que hacer al arquero Jevric para señalar el 1-0.
Las alarmas para el banco de Pekerman se encendieron cuando a los 16 minutos, «Lucho» Gonzalez debió retirarse en camilla y con lagrimas en los ojos, por problemas en los aductores. En su reemplazo saltó al terreno de juego Esteban Cambiasso. Pero el «Cuchu» le daría la derecha al entrenador cuando a los 31 minutos culminó una sensacional jugada colectiva, donde la pelota se movió por todos los sectores del campo de juego y, tras asistencia de taco de Hernán Crespo, Cambiasso remató fuerte y puso el 2-0.
Argentina era ampliamente superior ante una débil e inexperimentada Selección europea. Antes de llegar al descanso, el conjunto sudamericano conseguiría ampliar aún más la ventaja: Saviola le quitó el balón a un defensor contrario y remató al arco. Jevric contuvo como pudo pero en el rebote apareció Maxi Rodriguez y, logrando su segundo gol del partido, colocaba el 3-0. El descanso llegaba y la diferencia entre un equipo y otro, al margen de los goles obtenidos, era abismal.
Luego del entretiempo, Argentina saltó a cancha con una actitud más tranquila, sin tanta intensidad y desequilibrio. Serbia y Montenegro comenzaba a acercarse al arco de Abbondanzieri, aunque sin el peligro necesario como para llegar a un descuento. Para colmo, a los 65 minutos, Kezman le propició una durísima falta a Juan Román Riquelme que le valió la roja directa.
Con desventaja numérica dentro del campo, el equipo de Petkovic perdía todo tipo de desequilibrio y volvía a replegarse en el fondo, buscando evitar una goleada aún mayor. Pekerman enviaba a un joven a cancha, llamado Lionel Messi, quien hacía su debut mundialista con tan solo 18 años. Y la «Pulga», con 4 minutos en cancha, sería partícipe de un nuevo gol, con una estupenda asistencia para Crespo, quien señaló el 4-0 marcando su segundo gol en la Copa (Crespo, al finalizar el certamen, lograría el Botín de Plata como segundo máximo artillero).
Argentina seguía yendo al ataque y buscaba decorar con más goles su paliza deportiva. A los 84 minutos, Carlos Tevez también anotaría su nombre en la lista de goleadores: el «Apache» controló y comenzó una corrida ante dos defensores rivales, cruzando el esférico ante la salida del arquero Jevric. La ventaja pasaba a ser de 5 goles.
Y, a falta de 2 minutos, la -por entonces- promesa de la Selección convertiría la media docena: a los 88 minutos, Riquelme jugó con Tévez, quien asistió a Messi. El jugador del Barcelona enfrentó al arquero Jevric, y sin titubear, definió para colocar el 6-0 final. Argentina seguía a paso firme en su camino por la gloria.
Con una contundente paliza, la Albiceleste de Pekerman clasificaba a octavos una fecha antes del final de la fase de grupos y se ganaba el mote de «seria candidata al título». La historia final, es la conocida por todos: tras la agónica victoria ante México con un estupendo gol de Maxi Rodriguez, Argentina enfrentó a la local. Luego del 1-1 en los 120 minutos, la Selección Germánica se impuso en los penales con el «machete» de Jehn Lehmann.