En el Centenario el equipo de Ariel Fuscaldo no tuvo ningún problema y demolió a puro grito a los de Ezeiza con un doblete de Federico Anselmo y los restantes de Colman, Giménez de penal y Bonetto. Los del Moncho Ruiz quedaron casi condenados a la promoción por el tercer descenso.
En el sur se jugó un partido sin equivalencias porque desde los tres minutos lo ganaba el local con el grito de Iván Colman que con un remate seco abrió la cuenta que luego Anselmo, aprovechando los errores del fondo visitante, marcaría el segundo antes de la media hora de juego. Tuvo unas cuantas chances más para ampliar la ventaja pero Suárez aplicó el viejo axioma de los goles que no se convierten en un arco… Porque justo Maxi Brambillo aprovechó un yerro de Milton Álvarez y puso el 1-2 cuando Quilmes se relamía de una noche tranquila.
Duró poco la ilusión de la visita ya que volvió a dejar espacios y cometer innumerables errores en la marca. Oliva hizo un penal y Martín Giménez lo cambió por gol. Cada llegada del local tenía 3/4 chances de terminar en conquista y a Giovini, golero de Tristán, lo batieron Anselmo y finalmente Julián Bonetto para poner cifras definitivas de una noche que Quilmes disfrutó muchísimo. Le propinó un 5-1 demoledor y sueña con el Reducido por el segundo boleto hacia la Liga Profesional 2024 mientras que los de Carlos Ruíz tendrán que jugar la promoción contra el anteúltimo de la otra zona para evitar el tercer descenso de la categoría.
Justamente en su estadio Tristán Suárez recibirá a Brown de Adrogué mientras que los cerveceros viajarán hasta Villa Crespo para jugar con Atlanta en el León Kolbowski.