Venía de ser campeón con Chacarita Juniors y todo Argentina hablaba de su potencial. Tanto era así que el Xeneize lo contrató en 1974 y debutó en la primera fecha del Metropolitano de aquel año con una performance inolvidable. El 3 de febrero, en la Bombonera, el conjunto Azul y Oro goleó al Millonario por 5 a 2 con cuatro tantos de Carlos María García Cambón que quedó para siempre en la historia del Superclásico.
A lo largo de todos los Boca – River que se jugaron nunca un jugador pudo convertir un cuarteto en un solo encuentro. Sin embargo, el verano de 1974 quedará en el recuerdo de propios y extraños porque el atacante que recalaba del Funebrero como uno de los pases más rutilantes de ese sofocante verano. Sin pesarle la camiseta y el ambiente en la entidad de la ribera, su debut fue con bombos y platillos.
Solo dos minutos necesitó García Cambón para anotar su primer gol con la camiseta del Xeneize. El 1 a 0 duró poco ya que al cuarto de hora empató «Vitrola» Ghiso para los de Núñez pero, el otrora Chacarita Juniors tenía más cartuchos guardados. Así fue como anotó el segundo y el cuarto tanto de la goleada con dos cabezazos que dejaron sin respuesta al ex Racing, Ubaldo Matildo Fillol.
Boca goleó a River por 5 a 2 en la primera fecha del Metropolitano de 1974 y García Cambón marcó el último gol para inflar cuatro veces las redes en el Superclásico. Eso sucedió exactamente un 3 de febrero, hace 48 años, y su marca nadie pudo superarla ni tampoco igualarla. Sin lugar a dudas, uno de los tantos aciertos de la dirigencia Azul y Oro a la hora de ficha jugadores efectivos en el arco contrario.