Sarmiento derrotó de manera agónica a Villa Dálmine en el Eva Perón de Junín para quedar como único puntero de la Zona 2 de la Primera Nacional. Cuando el partido se moría y los goles no llegaban, apareció Pablo Magnin para festejar la única alegría a tres minutos del final.
En el Eva Perón de Junín, Sarmiento actuaba de local ante Villa Dálmine en el marco de la quinta jornada para la Segunda División del fútbol argentino. El Verde llegaba a este duelo tras igualar como visitante de Almagro mientras que el Viola había vencido a Gimnasia de Mendoza.
En un cotejo que resultaría sumamente cerrado, los visitantes serían quienes manejen los hilos del juego pero sin ser concretos en los metros finales. A Sarmiento le costaba la creación y mucho más llegar al arco custodiado por Juan Marcelo Ojeda.
El tiempo transcurría y el cero predominaba. Villa Dálmine se había convertido en un duro hueso de roer para el Verde que, como pocas veces, careció de chances y de dominio. La sensación en el Eva Perón era que el reparto de puntos terminaría por ser definitivo pero, a falta de tres minutos, todo cambiaría.
Sobre los 42 de la complementaria, Facundo Castet envió un centro bajo desde la izquierda para la aparición de Pablo Magnín, quien sacaría un remate colocado para derrotar a Ojeda y salir a festejar el primer y único tanto con el que los suyos se impondrían en condición de local.
No hubo tiempo para más, fue triunfo por 1-0 para Sarmiento por sobre Villa Dálmine. Con estos 3 puntos, el Verde llega a 11 y queda en lo más alto de la Zona 2 mientras que el Viola queda en la 7° con 7. En la próxima jornada, los de Junín recibirán a Gimnasia de Mendoza mientras que los de Campana harán lo propio con Deportivo Riestra.