Un tipo entrañable y querible por sus compañeros y los rivales. El último año no fue lo mejor en lo deportivo. Pero aun así su presencia en la cancha despertaba emociones. Una madrugada se fue con el último disparo y no fue precisamente a la red. Para todo el mundo era el Morro.
Santiago García se suicidó en su departamento. El delantero de 30 años fue el gran ídolo en el último tiempo de Godoy Cruz y el referente a nivel país del Tomba. El Morro era sinónimo de Tomba. Llegó, como la mayoría de los refuerzos, con pocos datos de su carrera allá por el 2016 y en poco tiempo se metió en el corazón del hincha tombino.
A fuerza de goles dentro de la cancha y carisma afuera de ella. Fue artista exclusivo en las noches de Paso a Paso. Esa sencillez y humor ante las cámaras también lo reflejaba frente al arco rival.
Lo vinieron a buscar de varios lugares y hasta estuvo a punto de pasar a Talleres de Córdoba en el 2017 pero algunos problemas con la revisación médica lo dejaron en el Bodeguero. A pesar de las ofertas el Morro eligió quedarse en Mendoza y eso el simpatizante bodeguero lo valoraba mucho más. Ni siquiera en el equipo del cual era hincha (Nacional de Uruguay) estuvo tantas temporadas.
Tuvo sus idas y vueltas con el presidente José Mansur y en los últimos meses ya estaba acordada su salida del equipo. Le quedaba contrato hasta junio.
Convirtió 51 goles y su mejor temporada fue la 2017/18 donde terminó siendo el goleador de la Superliga con 17 tantos. Ese equipo salió subcampeón a dos puntos del ganador Boca Juniors.
En los últimos meses peleó por recomponerse a nivel mental y volver a ser lo que fue. No pudo y dejó una tristeza infinita en la Bodega. Con la salud mental no se jode. Descansa en paz, Morro!!