El triunfo se les escapó de las manos. A Gimnasia porque ya lo tenía. A San Martín porque no puede ganar de local. Los dos equipos se guardaron los goles para el final y vivieron cinco minutos a pura intensidad. El Lobo no merecía llevarse la victoria con el tanto de Mauro Guevgeozián en el final pero Lucas Acevedo llevó justicia a la Ciudadela con un cabezazo en tiempo cumplido.
La misma equivocación del Santo volvió a aparecer en el campo de juego. El dominio local no se transformó en efectividad en el arco rival mientras que el Lobo aprovechó las falencias y atacó por intermedio de pelotas paradas. Los dos tuvieron alguna que otra situación pero sin sacarle juego a las mismas.
Más de lo mismo en el complemento. El árbitro debutante Nazareno Arasa tomó protagonista por dos jugadas puntuales (una para cada uno). Al Ciruja le cortó un avance de Claudio Bieler mano a mano y al Tripero no le cobró un penal por una mano. Las emociones se dieron en el epílogo con el golpe de Mauro Guevgeozián (había ingresado hacía unos minutos). El delantero cabeceó en la puerta del área y anotó el a 1-0 a falta de cinco minutos para el final del juego. Parecía que los platenses se llevaban todo, sin embargo, Lucas Acevedo metió la cabeza en un tiro libre y empató en tiempo cumplido.
Ni Gimnasia ni San Martín levantan vuelo en la actual Superliga y ayer se lastimaron en los últimos cinco.