Para el olvido. Para no imitar. El cero a cero entre San Martín de Tucumán y Argentinos Juniors dejó mucho que desear. Tanto el Santo como el Bicho tenían los estrenos de nuevos entrenadores en el banco de suplentes (Ezequiel Carboni, del visitante, y Ariel Martos -interino-, del local) pero defraudaron en el juego en La Ciudadela. El punto fue más positivo para los de La Paternal.
Faltaron ideas y situaciones. Ninguno supo hacerse dueño del partido en la cancha del Ciruja y mostraron sus limitaciones que quedan claro con la posición de ambos en la tabla de posiciones. El horario matutino, tal vez, volvió a todos en una actitud perezosa que dejó a los arcos sin chances de gol.
Lucas Acevedo fue uno de los mejores hombres del dueño de casa con su actitud y ganas en el sector defensivo y eso sólo marca el paupérrimo encuentro. A los arqueros le faltó el mate para despertar de un sueño constante ante una mañana sin actividad. La único polémico ocurrió cerca de los veinticinco del complemento con un tiro libre de Matías García que pegó en la mano de Hernán Toledo (penalazo) y el árbitro Fernando Echenique dijo que no.
San Martín y Argentinos quedaron con las manos vacías en La Ciudadela con un bajo nivel futbolístico y con mucho por trabajar para ambos técnicos. Carboni, al menos, debutó con una unidad de visitante pero no causó una grata sensación por el rendimiento mientras que el Santo sigue sin ganar en la actual Superliga y ahora deberá decidir quién agarrará el banco.