SAN MARINO 0 – HUNGRÍA 3: LA NOCHE DE LOS PENALES

Los Magiares Mágicos demostraron en el último tiempo que quieren volver a meter a su país en un Mundial. Y más allá del empate ante Polonia en el debut, a la hora de tener un encuentro accesible ante el rival más cómodo del grupo, los de Marco Rossi apenas triunfaron por 3 a 0 en la noche de Serravalle y ante una Sereníssima que sigue sumando derrotas en fila.

Un penal sin sentido de Manuel Battistini sobre Ronald Sallai le permitió a Hungría abrir el marcador a los 12 minutos el capítulo inicial. Adam Szalai no desaprovechó la pena máxima y con un disparo certero batió la resistencia de un San Marino que antes del cuarto de hora sabía que la caída volvía a ser un hecho en su combinado.

El control de la visita fue total pero Elia Benedettini se convirtió en figura ahogándole festjeos por doquier a los de Rossi. De hecho, cuando iban 19 del capítulo inicial, el elenco ganador tuvo un nuevo tiro desde los once metros que el guardameta terminó mandando al córner en una de sus tantas salvadas magistrales para evitar otro papelón en Serravalle.

La búsqueda del segundo tanto fue incesante pero el premio recién llegó a los 25 minutos de la segunda mitad cuando Endre Botka mandó un centro pasado para que Sallai, de cabeza y por detrás de todos, pudiese ampliar la ventaja en un score que, a esa altura, era oro en polvo para el dueño de casa. Sin embargo, todavía hubo tiempo para un festejo más ya que hubo un nuevo penal en el que Nemanja Nikolic no perdonó para poner cifras definitivas.

San Marino, más allá de defenderse y no proponer nada en ataque, jugó un verdadero partidazo que de no ser por las penas máximas, hubiese estado entre los mejores de los últimos ciento y pico que disputó desde su último triunfo. Hungría, con sabor a poco, ganó 3 a 0 alcanzándole apenas para no perderle pisada ni a Polonia, con quien comparte el segundo peldaño, ni al líder que es Inglaterra.

Acerca de Marcelo Patroncini 25659 Articles
Nació en agosto de 1982. Leonino y soñador. Desde chico jugaba a ser periodista con la máquina de escribir que había en su casa. Amante del fútbol, la gastronomía y los viajes. En 2005 fundó Vermouth Deportivo junto a Fran Alí.