Se retiró un verdadero Cuervo de ley. Gonzalo Rodriguez comunicó a través de un Instagram Live en las redes sociales de San Lorenzo que cuelga los botines. Sin lugar a dudas no fue el cierre de carrera que esperaba, pero era una decisión que ya estaba premeditada. A partir de ahora, el defensor seguirá vistiendo la azulgrana, pero desde la tribuna.
Este miércoles, y a través de las redes sociales del Ciclón, el defensor confirmó que a partir del 30 de junio le pondrá fin a su carrera como futbolista. A sus 36 años, Gonzalo dejará de jugar para comenzar una nueva etapa, pero siempre siguiendo a su San Lorenzo querido, desde la tribuna, o si le toca sumarse a ocupar algún cargo dentro del club.
La relación de Rodriguez y el Cuervo comenzó hace 31 años. Cuando Gonzalo solo tenía cinco, comenzó a jugar en el recreativo, y a partir de ahí no paro hasta llegar a debutar en Primera, de la mano de Rubén Insúa. En ese primer año logró ganar la Sudamericana en el club, y a fuerza de grandes actuaciones no tardaron en poner sus ojos equipos del viejo continente. Así fue como en el 2004, y solo con 20 años, se fue al Villarreal de España, donde estuvo por 8 temporadas, fue el capitán del Submarino por mucho tiempo, y vivió la mejor época de la historia del equipo alcanzando las semifinales de la Champions en 2006.
Tras cerrar su ciclo en el equipo Amarillo, su nuevo destino estuvo en Italia. Fiorentina, su nuevo equipo, lo recibió de gran forma, y él lo retribuyó con muy buenas actuaciones, y con un promedio de gol alto para un defensor (25 goles en 203 juegos). Además fue durante dos temporadas el capitán del equipo, y al irse del club los Tiffossis lo despidieron de gran manera.
En 2017 Gonzalo volvió al país para ponerse de nuevo la camiseta Azulgrana, la de sus amores. Llegaba en plenitud, pero le costó ingresar en el equipo y adaptarse nuevamente al fútbol argentino. En total, en su regreso, solo jugó 40 partidos en tres temporadas, pero con la tranquilidad de haberlo dado todo dentro de la cancha, y sobre todo haber transmitido los valores que fue adquiriendo a lo largo de su trayectoria a los más chicos, y además ese cariño por el club.
San Lorenzo no solo pierde un referente dentro de la cancha, cuando le tocaba entrar, sino que también afuera y en el vestuario. Pero no queda dudas que Gonzalo seguirá ligado a San Lorenzo aportando desde el lado que le toque, cómo cuando aportó para la Vuelta a Boedo con la compra de metros cuadrados, ir a charlar con los chicos del recreativo, y demostrar que el día de mañana ellos también pueden llegar a primera, que sea el embajador del club en Europa, cómo se está barajando la posibilidad, y sino sentarse en la platea con su familia y disfrutar de alentar a su San Lorenzo querido.