Por: Marcelo Faró | @marce_faro
Conversamos con José Vildoza, el joven base del Ciclón. Su gran temporada, la selección y los sueños para el futuro de su carrera son los temas de esta charla con Basquet Vermouth.
La carrera del base cordobés, José Vildoza, ha ido creciendo desde su origen en el club Maipú de Córdoba, pasando por sus temporadas de crecimiento en Libertad de Sunchales hasta que llegó la oportunidad en el multicampeón San Lorenzo de Almagro, donde ha ido adquiriendo cada vez mayor protagonismo dentro de un plantel de figuras.
Vermouth Deportivo: -¿Cómo estás sobrellevando el aislamiento?
José Vildoza: –Estoy disfrutando compartir este tiempo con mi ‘vieja’, algo que no me pasaba hacía bastante. Pude volver a Córdoba antes que arranque la cuarentena y se cierre todo. Ahora estoy en mi casa y, la verdad, he pasado por muchas etapas. Escucho música, tomamos mate, dibujo y entreno con la rutina que nos pasa el profe diariamente para que nos mantengamos. Por suerte, vivo a la vuelta de mi club (Maipú) y me pude traer algunas cosas para entrenar e ir variando los entrenamientos. La voy llevando lo mejor que se puede, pero, obviamente, extraño ir al club y compartir con mis compañeros.
V.D.: -¿Tienen noticias de lo que puede pasar con esta temporada?
J.V.: –No tenemos novedades de la continuidad de La Liga. En lo personal, me encantaría que se pueda terminar, siempre y cuando las condiciones estén dadas para que se pueda jugar y que todos los protagonistas no corran peligros de contagio. Ojalá haya un cierre y se puedan definir campeones y las clasificaciones a las competencias internacionales del año próximo. Pero sea lo que sea que se decida, seguramente será lo correcto, porque lo principal es la salud.
V.D.: -¿Fue duro mantenerse arriba a lo largo de las distintas competencias?
J.V.: –Nosotros tenemos el incentivo de que el club siempre quiere ser protagonista y salir campeón. Todos los jugadores quieren estar en un lugar como San Lorenzo, donde peleás arriba. Hubo distintos problemas en la temporada, pero nunca perdimos la concentración y así pudimos salir campeones del Súper 20 y estábamos peleando la punta de la Liga con Quimsa, además de jugar la semi de la Liga de las Américas (BCLA) contra ellos. Hubo un cambio de entrenador, pero siempre tratamos de seguir con esos objetivos fijos. Creo que siempre estuvimos a la altura y respondimos.
V.D.: -¿Esa realidad de San Lorenzo fue la que te animó a sumarte al equipo?
J.V.: –En un principio fue difícil decidirse, porque en ese momento (2017) me quedaban tres años de contrato en Libertad y quería cumplirlos. Además, la posibilidad no estaba en mis planes; pero llegado el momento de analizarla, no lo dudé ni un minuto, porque acá iba a pelear campeonatos e íbamos a ser protagonistas. Era un lindo desafío y me sirvió para adquirir muchas experiencias en mi carrera. Creo que fue una gran decisión venir.
V.D.: -¿Sentís que esa decisión te sirvió para crecer en tu carrera?
J.V.: –Sin dudas evolucioné mucho en este tiempo. No soy el mismo jugador, hoy me siento más maduro y mejoré bastantes aspectos de mi juego. Me veo más completo, amplié mi rango de tiro y evolucioné en defensa, aunque sin dudas quedan cosas por mejorar. Yo creo que jugar tantas finales te da experiencias y herramientas que, en conjunto, te ayudan a madurar.
V.D.: -¿En qué aspectos de tu juego querés progresar?
J.V.: –Siempre hay cosas por mejorar. Este juego es de un aprendizaje constante, porque el básquet va cambiando y hay que estar preparado para practicar todo lo que surge. Busco ser más consistente en defensa y encontrar un balance entre tirar al aro y hacer jugar a mis compañeros. En un equipo tan largo como el nuestro, con anotadores tan importantes y jugadores que necesitan la pelota, el base tiene que lograr que todos los compañeros estén contentos y darle equilibrio al equipo.
V.D.: -¿Hay algún jugador en tu puesto que admires?
J.V.: –Me gusta ver videos de jugadores de otro tiempo, para aprender o “robar” algún fundamento o movimiento nuevo. Miro a Kyrie Irving o algunos otros de la actualidad, pero ninguno en especial. Cuando era chico, miraba más a Kobe (Bryant), Jason Williams, Nash, Kidd y a Milanesio, pero no tengo un jugador modelo al que siga. Tengo mi forma de jugar y trato de ver movimientos o pases de muchos bases para sumarlos a mi propio estilo.
V.D.: -¿Te pusiste a sacar un balance de esta temporada durante el receso?
J.V.: –La verdad que no, porque aún no la doy por terminada y tengo la esperanza de que se pueda jugar. Lo cierto es que me sentí muy bien físicamente y dentro de la cancha con ambos entrenadores. Además, vino la chance de la Selección y de participar de muchos torneos internacionales. Cuando llegó el receso, me sentía importante para el equipo y jugando bastante.
V.D.: -¿Cómo te marcó la experiencia de jugar las ventanas clasificatorias de la AmeriCup?
J.V.: –Llegar a la selección me puso muy feliz. Todos soñamos con ponernos la camiseta, aunque la verdad es que no me lo esperaba. Obviamente, me puso muy feliz y estaba pasando un momento de mucha confianza en mi juego. Lo disfruté mucho, fue hermoso e inolvidable. Por supuesto, quisiera seguir en la selección, pero nadie tiene una lugar asegurado y, justamente en mi puesto, es en el que mejor estamos, con tres bases jugando en Europa a gran nivel. Mientras tanto, yo sigo entrenando con la ilusión de poder ser convocado de nuevo más adelante.
V.D.: -¿Te gustaría probarte en otras ligas?
J.V.: –Ir a Europa es dar un salto de calidad. Nuestra liga es de las mejores del mundo, pero la NBA y la Euroliga son las dos mejores, y allí se juega a otro nivel. Hay otra exigencia dinámica y física porque tienen a los mejores jugadores. Quedo demostrado cuando jugamos este año contra la Virtus (Bologna), allí se juega a otra intensidad y eso hace que se sienta la dificultad al enfrentarlos. Me gustaría poder jugar en otras ligas y medir si estoy a la altura de esas competiciones, sería un gran desafío; aunque no es algo que ahora me quite el sueño.
V.D.: -¿Y tenés algún otro sueño a futuro?
J.V.: –Desde el día que me fui, mi sueño es volver a jugar en Maipú, mi club del barrio. Sería darle la posibilidad a mis amigos y mi vieja de verme jugar a la vuelta de mi casa.