SAN LORENZO: A 23 AÑOS DE LA INAUGURACIÓN DEL NUEVO GASÓMETRO

El 1 de marzo de 1994 fue un día que sin lugar a dudas dejó una huella muy grande en el corazón de cada sanlorencista. Es que después de 180 meses, de haber sufrido varios años sin un campeonato, haber perdido el Viejo Gasómetro y ser el primer grande en descender, el Ciclón pudo volver a jugar de local en una cancha propia.

Tras coronarse en 1974 del Torneo Nacional, el Azulgrana empezó una caída notoria tanto a nivel futbolístico como institucional. Todo comenzó el 2 de diciembre de 1979 cuando el Viejo Gasómetro abrió sus puertas por última vez. Con la excusa de que se iba a abrir unas calles, en 1981 fue expropiado por el Gobierno Militar, y posteriormente demolido, aunque todos sabemos que esas calles nunca se abrieron, y esos terrenos fueron vendidos a Carrefour.

Ese mismo año, el Cuervo fue el primero de los considerados grandes en descender a la Primera B. Para su suerte, al año recuperó la categoría, pero tuvo que esperar hasta que Fernando Miele asuma como presidente para volver a retornar a los primeros planos. Empezó mejorando sus campañas a nivel nacional, y clasificándose, y haciendo buen papel en la Libertadores. Sin embargo, había una cuenta pendiente: volver a jugar de local en un estadio propio. Es que durante 14 años, los de Boedo deambularon por estadios como Boca, River, Vélez, Atlanta, Ferro, aunque nunca se pudo sentir como en su vieja casa.

El club con el dinero recaudado de donaciones, de socios y con bonos de contribución, pudo recaudar 20 millones de dólares y de esa forma comprar los terrenos en el Bajo Flores. De inmediato se pusieron manos a la obra, y tras 52 semanas, se hizo una pre inauguración: un encuentro ante la Universidad Católica el 16 de diciembre. Las ilusiones de volver a usar su cancha propia estaban cerca. Y esa chance llegó dos meses y medio después, porque el torneo Apertura de 1993 no terminó en ese año, debido a que se disputó la Copa Centenario, y el final del certamen doméstico se jugó en el primer trimestre del año siguiente. Esto le permitió a San Lorenzo poder disputar las últimas dos jornadas que le quedaban como local en su propio nuevo estadio.

El Nuevo Gasómetro abrió sus puertas por primera vez, de forma oficial el 1 de marzo de 1994. El rival fue Belgrano, y fue triunfo por 1 a 0 para el equipo que en ese momento dirigía el Bambino Veira, con el gol de Carlos Netto. El Pedro Bidegain, el nombre que recibió la nueva cancha en conmemoración al primer presidente del club, sufrió varias remodelaciones con el correr de los años, hasta quedar como está hoy en día.

El volver a tener una casa propia le hizo volver el alma al cuerpo a San Lorenzo. En 1995 rompió la sequía de 21 años sin ganar un título (aunque lo ganó en Rosario). En el 2000 fue el primer club en oponerse a las Sociedades Anónimas con una marcha en la puerta del estadio. En 2001 obtuvo su primer título internacional (Copa Mercosur), y el torneo Clausura. En 2002 obtuvo la Copa Sudamericana, y tuvo que esperar hasta el 2007 para quedarse con un nuevo torneo clausura. A pesar del mal momento que pasó en 2012, donde en el Nuevo Gasómetro logró mantener la categoría en la promoción frente a Instituto, el Ciclón supo volverse a poner de pie. Con la llegada de Lammens y Tinelli, el club ganó el Torneo Inicial 2013 en cancha de Vélez y la Supercopa en 2016. Pero sin lugar a dudas, el logro más importante fue la Copa Libertadores del 2014, en donde el equipo del Patón Bauza hizo de su casa una fortaleza.

El Pedro Bidegain vio campeón a San Lorenzo en cinco ocasiones, y sus hinchas esperan volver a verlo varias veces más, antes de la vuelta más grande que quieren todos los hinchas. La vuelta a Boedo.