SAN LORENZO 2 – UNIVERSIDAD CATÓLICA (CHILE) 1: PERRITO QUE LADRA, LO GANA

San Lorenzo sigue con vida en la Copa Libertadores, y gran parte de esto tienen que ver los juveniles. No tenía margen de error, y superó el primero de los tres partidos que necesita para pasar a los octavos de final. En la noche lluviosa y fría del martes, derrotó por 2 a 1 a la Universidad Católica en el Nuevo Gasómetro. Nicolás Blandi abrió la cuenta para el Ciclón, mientras que Facundo Cordero empató el juego para los chilenos, que sufrió la expulsión de Benjamín Kuscevic, y se quedó con las manos vacías cuando el debutante Nahuel Barrios desató la locura en el Bajo Flores.

Diego Aguirre sabía que se jugaba todo esta noche, y un mal resultado podía hacer que fuera su último encuentro al mando de este equipo. Para ello, tomó una decisión que no fue apoyada por los hinchas, y en la que se manifestaron en contra con algunas banderas: Sebastián Torrico dejó el arco, y su lugar lo ocupó Nicolás Navarro. Pero en la noche no solo hubo banderas para el técnico uruguayo, sino que también los fanáticos se mostraron descontentos por la licencia que se tomó el vicepresidente Marcelo Tinelli.

En cuanto al partido, el Cuervo arrancó mejor en ataque. Con Rubén Botta y Bautista Merlini por las bandas, y siendo desequilibrantes, no tardaron en llegar las primeras aproximaciones, aunque ninguna con era clara. Recién a los 25 minutos, Fernando Belluschi, de otro flojo encuentro, sacó un remate de los que el semestre se colgaban de un ángulo, pero que besó el travesaño y se fue afuera. De a poco, el trámite se hizo de ida y vuelta, y los Cruzados se empezaban a plantar mejor en el campo. Pero a los 36, Blandi se escapó de su marca tras un corner desde la derecha, y quedó solo para abrir la cuenta con una tijera preciosa que venció a Cristopher Toselli, y le permitió a su equipo irse al descanso por 1 a 0.

En el complemento, la supremacía del Ciclón continuó. Las chances las tenía, pero la falta de contundencia no dejaba tranquilo a nadie. Matías Caruzzo tuvo dos chances en pelotas paradas, pero la ventaja siguió siendo de uno. La Universidad se acercaba con su delanteros: Ricardo Noir y Santiago Silva contaron con una ocasión cada uno, pero el arquero Navarro respondió bien en las dos. Promediando los 20 minutos, Belluschi tuvo una chance inmejorable de estirar la diferencia de una buena vez, pero como en el primer tiempo, falló en la definición, y su remate salió a penas ancho.

El Ciclón se empezó a quedar en el juego, pero Aguirre no hacía cambios. Esto generaba el murmullo de los hinchas, que se acrecentó con el empate del rival. Belluschi perdió una pelota en ataque, que dejó mal parado en el fondo al equipo Azulgrana. La contra fue comandada por Roberto Gutiérrez, y aprovechó que Néstor Ortigoza lo soltó a Cordero, y el delantero, con todo el tiempo del mundo, puso el 1 a 1 . Recién ahí llegaron los cambios del DT de Boedo. Ezequiel Ávila y el Perro Barrios, que hacía su debut absoluto en primera, ingresaron y los pibes se hicieron dueños del equipo. Merlini, el más desequilibrante de los últimos encuentros lo volvió loco a Kuscevic, que se cansó y le metió una patada que lo hizo dejar con uno menos al conjunto de Mario Salas a los 36. La gente empujaba, y a los 40, el local volvió a ponerse arriba en el resultado. El Chimy Ávila le pasó a Ortigoza, este metió un pase entre líneas a Merlini, y el Mago mandó un centro que tenía como destino la cabeza de Blandi, pero se pasó y la cabeza que apareció fue la del más chiquito de todos. El Perrito Barrios, de tan solo 1.56 metros sacó un testazo que no pudo rechazar Toselli, y sentenció el pleito.

Fueron minutos intensos los últimos, hasta que se escuchó el pitazo del uruguayo Daniel Fedroczuk que ponía el punto culmine al encuentro. San Lorenzo se sacó la angustia, y tras más de dos años volvió a ganar en la Copa Libertadores. No solo eso, sino que respira y mantiene intáctas sus chances de clasificar a la siguiente instancia, donde depende de sí mismo. Si bien continúa último, ganándole a Paranaense la semana próxima en Brasil, y derrotando a Flamengo en Buenos Aires el 17 de mayo, asegurará su boleto a los octavos de final.