Por Julián Roux – @gotoroux
San Lorenzo se hace fuerte en el Pando, eso no es noticia. En el último año perdió solamente dos partidos de local. La gente llenó las tribunas de Boedo y el partido fue una fiesta. San Martín nunca pudo ponerse a tiro en el segundo tiempo, cuando aparecieron los jugadores importantes del Ciclón.
Ya está. Ganó sus dos partidos de local y le pasa toda la presión al equipo correntino que ahora no tiene margen de error. En el peor de los casos definirá la serie en un quinto partido y de local. El hincha/jugador Cuervo se puede ir a dormir tranquilo sabiendo que el trabajo fue cumplido. No era una tarea fácil. Más teniendo en cuenta que en las últimas dos series (Obras e Instituto) el Santo de Boedo había perdido la localía y que el Rojinegro venía de barrer 3-0 a Atenas en semifinales.
A diferencia del encuentro del lunes el partido arrancó parejo. Punto por punto los equipos no lograban sacarse ventajas mayores a 3/4. En el local el goleo estuvo dividido entre Deck, Mata, Tucker y Aguirre. En el Santo correntino Aguerre y Wood tomaron las riendas, y un doble de este último cerró el primer cuarto 16-20.
En el segundo parcial vino el punto de inflexión con un gran Mata (8pts, 2reb, 1asist) y fue donde San Lorenzo empezó a dominar el partido. El goleo ya no era tan parejo y anotar no se le hacía tan fácil a San Martín. Hicks empezó a pisar fuerte en el visitante, penetrando a la canasta y recibiendo faltas. Cuando sonó la chicharra que marcaba el entretiempo, el marcador mostraba un 39-33.
A la vuelta del descanso largo, la cosa no cambió demasiado. El Ciclón siguió dominando en casi todos los aspectos del juego. Marcos Mata seguía siendo importante, y con un triple espectacular aumentó por primera vez la diferencia a más de 10, dejando el resultado 53-41. En ese momento vino una ráfaga correntina que, valiéndose de errores locales, logró achicar la diferencia a seis. Gonzalo García pidió tiempo muerto y a la vuelta las cosas volvieron a su lugar. Tucker descolgó un rebote de un triple fallido de Deck y la enterró en el aro para poner las cosas a 10 otra vez.
Por cómo se fue dando el partido, el último cuarto fue intrascendente. A priori, San Martín podría haber hecho algo, ya que la diferencia era de quince puntos. Pero la superioridad de San Lorenzo fue tal que los visitantes no pudieron hacer nada. El equipo de Boedo no tuvo flaquezas y el encuentro terminó en paliza. 96-68. Aguirre salió lesionado en San Lorenzo y Calfani con una molestia. La próxima cita será en el Fortin Rojinegro de Corrientes el Sábado a las 21.