En un partidazo, Gimnasia dio la nota y venció por 2 a 1 a San Lorenzo en el Nuevo Gasómetro para seguir con vida en la Copa Maradona. Eric Ramírez y Lucas Barrios marcaron los tantos del triunfo, mientras que Ángel Romero marcó el empate transitorio.
Una igualdad dejaba sin chances a ambos de llegar a la final, por eso salieron a jugar como si no hubiera mañana. El primer tiempo fue a todo ritmo, de ida y vuelta, y con una mitad de cancha siendo sólo una zona de transición. Los dos arqueros se empezaron a transformar en piezas fundamentales, sobre todo Broun, que tuvo una intervención fundamental para evitar, con la ayuda del travesaño, lo que hubiera sido un golazo de tiro libre de Ángel Romero. Sobre el final de la primera mitad, Contín anotó el 0-1 para la visita, pero el árbitro Nicolás Lamolina anuló el gol de forma correcta, a pesar de que él línea lo había dado como válido.
En el complemento la intensidad del juego bajó, y las situaciones también. La más clara había sido para el Lobo, tras un error en la salida de Monetti, pero que Contín no pudo concretar. El juego había entrado en una meseta que a ninguno favorecía, hasta que a los 30 minutos, Ramirez ganó de cabeza tras un córner de Ayala, y puso el 0-1. Sin embargo rápidamente llegó la respuesta del Ciclón: centro al segundo palo para el cabezazo de Ángel Romero que se le metió entre las piernas a Broun.
El juego terminó con un palo por palo, en el que cualquiera pudo haberlo ganado. Pero a los 43, Perez García dejó en el camino a Monetti, y asistió a Barrios, que había ingresado hacía minutos, y se vistió de verdugo para darle el triunfo a su equipo y eliminar al Ciclón de la Copa.