El choque de Ciclones se llevó los goles. El renovado San Lorenzo recibió a Cerro Porteño por el encuentro de ida de los octavos de final de la Copa Libertadores, y terminaron regalando un empate sin goles que deja la serie más que abierta para el desquite de la próxima semana. El VAR fue protagonista en la noche del Pedro Bidegain ya que Alberto Espínola terminó viendo la roja por un planchazo sobre Adam Bareiro, que el árbitro Roberto Tobar vio después de revisar.
Se enfrentaban dos equipos interesantes en esta instancia. El Ciclón de Boedo, el renovado equipo ahora dirigido por Juan Antonio Pizzi sumó siete refuerzos en lo que va del Mercado de pases, pero para esta llave no podía contar con sus dos incorporaciones más resonantes como Oscar y Ángel Romero. En frente estaba el conjunto de Miguel Ángel Russo, que ya disputó tres jornadas en el fútbol local – tres victorias, ocho goles y ninguno recibido- y quería dar la nota en Buenos Aires.
El primer tiempo fue bastante parejo. Hubo un tramo, sobre todo en el inicio, donde el dueño de casa logró lastimar con varios puntos altos como Cerutti, Belluschi y Menossi en la gestación, y Pobletr en la recuperación. Sin embargo le costaba complicar a su rival, salvo con las pelotas paradas, donde ganó tres veces aunque sin generar mayores problemas para Juan Pablo Carrizo. La respuesta de los paraguayos llegó promediando la primera mitad, y tuvo dos chances claras. Primero tras una desatención, Federico Carrizo metió una bola al medio que para que Joaquin Larrivey la meta ya en el área chica, aunque Sebastián Torrico, a puro reflejo, la tiró al córner; y minutos más tarde, Villasanti remató desde la medialuna del área y el Cóndor, nuevamente, voló para evitar el gol. Sobre el final se vio la mejor jugada colectiva de San Lorenzo, donde todos la tocaron, movieron la pelota por todo el ancho de la cancha, y terminó con un remate de Menossi que Carrizo, con una tremenda volada, despejó para que al descanso se vayan igualados en cero.
En el complemento, la intensidad de ambos bajó notoriamente, más allá de algún intento del local, por sentir la obligación de ganar. Sin embargo sobre los 20 minutos de esa segunda mitad, el VAR hizo su aparición, y tras el aviso al árbitro principal, este tomó la determinación de expulsar a Espínola por una temeraria patada sobre Bareiro en la mitad de la cancha. A partir de ahí, el Cuervo tuvo mayores espacios, y fue con mucha gente en busca de la diferencia, sin embargo esto casi le termina jugando en contra, ya que en un contraataque, Carrizo quedó solo y remató ante Torrico, pero ahí apareció la cabeza salvadora de Coloccini para salvar sobre la línea al Cuervo. Los de Pizzi, sobre el final, tuvieron su única chance en el segundo tiempo y fue por medio de un remate de Belluschi que Juan Pablo Carrizo desvió al córner.
No hubo tiempo para más en el Nuevo Gasómetro. San Lorenzo no pudo marcar la diferencia en el encuentro de ida de estos octavos de final de la Copa Libertadores, pero lo positivo es que nosotros cosas interesantes, y que no recibió ese gol de visitante que en esta competencia pesa y mucho. Por su parte, Cerro Porteño sacó un importante empate, sobre todo por haber jugado 25 minutos con un hombre menos, y sabe que ir cualquier victoria el próximo martes en Paraguay, lo meterá en la siguiente instancia.