Salzburgo aprovechó sus momentos ante Benfica en el estadio Da Luz y logró sus primeros tres puntos en el Grupo D de la Champions League. En un desarrollo frenético, el equipo de Gerhard Struber sacó ventaja en el inicio del partido con un penal de Simic, tras fallar otra pena máxima a los dos minutos, y sentenció la historia en el complemento. Las Águilas jugaron con diez casi todo el encuentro pero aún así hicieron figura al arquero Schlager, dejando una buena imagen a pesar de la roja en el amanecer del juego.
El inicio mostró un ritmo frenético y, ya a los dos minutos, los austríacos tuvieron un penal a favor, que Karim Konaté desperdició mandando el balón por encima del travesaño. La superioridad visitante volvió a quedar demostrada en el campo con otro penal ocho minutos después aunque esta vez se hizo cargo Roko Simic con un remate a un costado para el 1-0. Antonio Silva se había ido expulsado tras la pena máxima del rival por una mano evitando lo que era un gol.
Benfica dio la cara ante la adversidad y el argentino Ángel Di María fue el estandarte de su equipo: probó con un tiro libre y un córner olímpico, que pasaron cerca del arco de Alexander Schlager. Joao Mario también tuvo la suya y la pelota se estrelló en el palo dejando en claro la recuperación anímica a pesar de la desventaja numérica.
El complemento contó con unas Águilas metidas en el juego y en busca del empate. Petar Musa fue el jugador que más se destacó pero chocó ante Schlager, que tapó varios remates peligrosos.
En medio de la desesperación portuguesa, la visita encontró un contraataque letal para aumentar la diferencia: Simic ganó una pelota dividido con fuerza, quedó mano a mano con el guardameta Anatolii Trubin y pasó la bola a un costado para el israelí Oscar Gluh, que solo empujó la pelota a la red.
El local nunca se rindió y siguió buscando a pesar de las dificultades. João Neves volvió a intentar con un cabezazo pero Schlager, figura del juego, detuvo la chance en la línea.
El juego se fue apagando y a Benfica no le quedaron energías. Salzburgo esperó y controló todo hasta el final para comenzar con el pie derecho en la Champions League.