Marcos Rojo hizo saltar las alarmas en plena semifinal de Copa Libertadores entre Boca y Palmeiras: salió con una molestia en el segundo tiempo y pone en duda su presencia en el Superclásico y en la vuelta en San Pablo.
«Sentí algo ahí en el gemelo, pero por precaución le avisé al cuerpo técnico y ellos decidieron sacarme. Está Valentini, que lo está haciendo muy bien, y se vienen partidos importantes, hay que estar al cien por ciento», reconoció el defensor tras el empate sin goles frente al Verdao en La Bombonera.
Las probabilidades de estar en el Superclásico ante River son bajas, teniendo en cuenta la cercaría a la vuelta de la Copa Libertadores en San Pablo pero el central avisó que hará todo para recuperarse con velocidad: «Voy a intentar hacer lo mejor para recuperarme rápido y estar disponible para el técnico. Ojalá que llegue».
En Boca, le prenden velas al estado físico de Marcos Rojo.