
Faltaba un minuto y medio para el entretiempo pero su molestia obligó a Hervé Renard a sustituirlo. El capitán de los Hijos del Desierto cayó cerca del círculo central y, después de arrastrar un tema muscular, salió apesadumbrado del campo de disputa con olfato a fin de Mundial.
A los 33 años, Salman Al Faraj jugaba su segunda cita máxima. Había participado en los tres partidos de Rusis 2018 y ahora le tocaba estrenarse con Argentina en Qatar 2022. No obstante, el capitán de Arabia Saudita no tuvo el mejor de los estrenos en la Copa disputada en suelo asiático.
Renard no dudó en sacarlo y ni siquiera dejó correr el tiempo para no desperdiciar una ventana. A los 46 minutos y medio del primer tiempo, el jugador del Al-Hilal salió prácticamente con lágrimas en los ojos y una desazón inexplicable. En su lugar ingresó Nawaf Al Abid.
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