No fue un Feliz Domingo para el Lila. Si bien los de Norberto D´Ángelo tienen todas las llaves para abrir el cofre de la felicidad al final del torneo, esta vez perdieron en una prenda difícil frente al Funebrero que ganó por 2 a 1 en Villa Soldati y no sólo le descontó unidades al líder sino que también le dio una alegría a Defensores Unidos de Zárate que podría quedar a siete puntos de la posición de privilegio.
Sacachispas sacó una ventaja tan amplia que tropezar antes sus escoltas no lo movió la aguja. En el domingo de clásicos, el local sabía que jugaba una final y que iba a ser realmente tan duro como un Boca – River. Pero en ese Yo Sé, fue Ferrocarril Midland quien estuvo más atento durante los 90 minutos para llevarse una victoria sumamente importante hacia Libertad.
El primer tiempo fue tan prolijo e intenso como aburrido. Cristian Cernadas le anuló una conquista al líder de la Primera C por posición adelantada y, a pesar de ello, no hubo situaciones de riesgo en ambos extremos. No obstante, cada pelota se disputaba como una final en una contienda donde abusaban las infracciones pero ningún jugador había recibido cartulina amarilla.
El desahogo para Sacachispas llegó a los 4 minutos de la complementaria cuando Eduardo Dos Santos le rompió el arco a un atentísimo Matías Mansilla. El 1 a 0 le daba la gran alegría de la tarde al puntero que mantenía su ventaja. Sin embargo, Rodrigo Bilbao, acertó en los cambios y modificó la historia en favor de Midland.
A los 23 minutos igualó Gustavo Pastor mientras todo el Lila reclamaba posición adelantada. Golpeado, el dueño de casa recibió otro cimbronazo, esta vez más duro. Y cuando iban 28 Edilio Cardoso batió otra vez la valla de Hugo Acevedo para desatar la locura de todo el Funebrero y también la algarabía del CADU en Zárate.
Ferrocarril Midland aguantó hasta el final, se cerró bien en el fondo, y pudo cosechar una victoria de oro para acomodarse mejor dentro de los puestos de Reducido. Sacachispas perdió 2 a 1 y con Dos Santos, pero sin Soldán, no pudo tener un Feliz Domingo. Eso sí, sigue teniendo las llaves para abrir, al final de todo, el cofre de la felicidad.