Sabrina Ionescu muestra su mejor versión de cara a los playoffs de la WNBA

New York Liberty se está jugando la clasificación a la postemporada y la base rumana se calzó el equipo al hombro con una extraordinaria actuación ante Los Angeles Sparks.

Con un balance de 12-18, New York Liberty parece haber despertado en los últimos compases de la temporada regular. Tras tener un deslucido arranque de campaña, la franquicia neoyorquina aplastó por 102-73 a Los Ángeles Sparks y sumaron su tercer triunfo en los últimos cuatro partidos para colocarse cuartas en la Conferencia Este.

Como no podía ser de otra forma, la racha de Liberty se debe, en parte, al gran nivel que está demostrando Sabrina Ionescu, que ante las Sparks firmó 31 puntos, seis rebotes, cuatro asistencias y tres robos en apenas tres cuartos. Además, tuvo un efectividad del 100% en tiros libres (4/4), acertó 5/9 triples y contabilizó 11/16 en gol de campo. Arrancando el último cuarto con una ventaja de 26 puntos, Sandy Brondello mandó a la base al banco y directamente ni la hizo disputar los minutos finales en el Barclays Center.

Los 24 minutos en cancha le bastaron a Ionescu para alcanzar otro registro histórico: luego de haber repartido 16 asistencias (récord de franquicia y cifra que tan solo Sue Bird, Courtney Vandersloot y Ticha Penicheiro habían alcanzado con anterioridad) hace apenas dos días, ahora se unió a Candace Parker como las únicas jugadoras en la historia de la WNBA en registrar 500 puntos, 200 rebotes y 150 asistencias en una misma temporada.

Con tan solo 24 años, los números ya la acompañan para ser la cara visible de la liga en un futuro no muy lejano. Aunque al equipo le falte un ajuste de tuercas en la postemporada. En su año como novata -2020-, la rumana sufrió un esguince en el tobillo izquierdo y no pudo ayudar a las Liberty a clasificar a playoffs. Mientras que la temporada pasada sus aspiraciones por el título duraron poco y nada al quedar eliminadas en primera ronda ante Phoenix Mercury.

Al igual que en 2021, las neoyorquinas se encuentran octavas en la tabla general de la WNBA, con Atlanta y Las Vegas pisándole los talones al tener el mismo balance al cabo de 30 encuentros. Pero a diferencia de otros años, Ionescu cuenta con su mano derecha en la pintura: Natasha Howard, que ante las Sparks brilló con un doble-doble de 24 puntos y 11 rebotes, igualando el récord de franquicia de doble-dobles consecutivos (5) impuesto por Tina Charles en 2016.

Pese a estar con la soga al cuello en la clasificación a playoffs, desde Nueva York confían en que si su máxima estrella está en forma, las posibilidades al anillo son mayores después de haber llegado a las finales en cuatro oportunidades, sin poder ganar ninguna de ellas. “Pueden probarme todo lo que quieran”, dijo Sabrina sobre el juego físico de Las Vegas tras el encuentro y agregó: “Por lo general solo alimenta lo que más me gusta hacer y eso no funcionó a su favor”.

Sin embargo, la referente de Liberty reconoció que el equipo cometió muchos errores antes las Sparks, por lo que deben seguir aprendiendo de los mismos y hacer los ajustes necesarios para mantener el último puesto que otorga la clasificación a los playoffs. “No estamos satisfechas con la victoria y creo que eso dice algo sobre este grupo. No estamos de acuerdo del lugar que ocupamos, queremos seguir luchando por la grandeza que queremos lograr”, sentenció.