En el estadio Malvinas Argentinas de Mendoza, Los Pumas consiguieron un triunfo enorme ante los poderosos Springboks por 32 a 19 en el marco del Rugby Championship. Es la tercera vez en la historia que se logra vencer a Sudáfrica y, de esta forma, se pudo tomar revancha de la derrota sufrida hace una semana en Durban.
Al pie del Aconcagua, el rugby nacional vivió otra tarde histórica. Más de 27.000 personas en las tribunas disfrutaron de un triunfo que quedará en la memoria de los amantes de esta disciplina. Una sólida actuación general, una defensa descomunal, el oportunismo de aprovechar los momentos y, en las destacadas actuaciones de Bautista Delguy y Nicolás Sánchez, se pudieron encontrar las claves del encuentro.
Luego de abrir el resultado con un penal de Nicolás Sánchez, el propio apertura falló un tackle que le permitió a los Boks ponerse arriba por 7 a 3 con el try de Siya Kolisi. Desde ese momento, fue un concierto albiceleste durante esa primera mitad. En menos de diez minutos, los dirigidos por Mario Ledesma lograron apoyar tres veces la guinda en el ingoal visitante.
Una buena combinación por el centro, Emiliano Boffelli rompió la defensa y Bautista Delguy terminó arrojándose para anotar el primer try argentino de la tarde. Apenas unos minutos después, nuevamente el ex jugador de Pucará, recibió por la punta y finalizó la maniobra revolcándose bien cerca de la bandera dentro del ingoal sudafricano. Para cerrar un primer período excepcional, luego de una maniobra algo desprolija en el manejo de la pelota, Nicolás Sánchez se animó a una patriada, logró perforar la última línea defensiva rival y apoyó el tercer try para Los Pumas. El propio apertura tucumano, con un sensacional drop que nació a la salida de un scrum, puso cifras definitivas al primer tiempo. Cuarenta minutos y el resultado 22 a 7 para poner en un cuadrito.
Como era de suponerse, los hombres de Rassie Erasmus salieron con voracidad a jugar el complemento. Cuando más sufría Argentina el hostigamiento de su adversario, llegó el cuarto try nacional de la tarde, una jugada de punta a punta de la cancha, que nació en la manos de Bautista Delguy por un lado y concluyó con el apoyo de la ovalada por parte de Ramiro Moyano por el sector opuesto para poner el tanteador 32 a 7. Sudáfrica siguió insistiendo y logró achicar la brecha a través de Lionel Mapoe en dos oportunidades.
Como si se tratará del mundo del revés, las Gacelas acorralaban a los Pumas pero estos, lejos de disparar, se plantaron y le mostraron las garras, defendiéndose como verdaderas fieras. Los Pumas infalibles en la marca y clausaron el ingoal durante ese último cuarto de hora del partido para quedarse con una victoria que escribe un capítulo más en la nutrida historia del rugby argentino.