Chile se coronó campeón de la 30º edición del Seven de Punta del Este tras vencer por 7 a 5 a Los Pumas 7’a en la final de la Copa de Oro. Con el try de Lucas Westcott y la conversión de Rodrigo Fernández dio vuelta el partido para quedarse con el torneo uruguayo.
Tras una breve interrupción en la programación debido a una tormenta eléctrica, se jugaron en el Campus de Maldonado los últimos partidos del certamen. Bajo una intensa lluvia, se disputaron los encuentros por el quinto y tercer puesto y, en las mismas condiciones, a las 23:25 horas, comenzó el partido por la Copa de Oro entre argentinos y chilenos.
Desde el comienzo, los Pumas salieron en busca del ingoal rival pero Chile, con mucho orden en defensa, logró controlar la ofensiva argentina. Sobre el cierre del período inicial, Santiago Mare habilitó con un exquisito kick a Lautaro Bazán Vélez y el cordobés, por la punta derecha del ataque albiceleste apoyo el único try de ese primer tiempo.
En el complemento, el conjunto trasandino se apoderó de la pelota y jugaba en campo argentino, sin embargo, no encontraba los espacios para vulnerar la línea defensiva del equipo conducido por Santiago Gómez Cora y cuando parecía que lo lograban, el jugador de Córdoba Athletic Club apareció con un tremendo tackle para evitar la caída del ingoal nacional. Sin embargo, Los Cóndores con orden, paciencia y mucho tesón, continuaron machacando sobre el fondo argentino y con el tiempo cumplido, sacaron rédito de esos atributos, porque cuando Argentina intentaba que corran los segundos y se termine la contienda, los hombres de Edmundo Olfos recuperaron la pelota en un ruck cuando el reloj agonizaba, habilitaron a Lucas Westcott que, tras una corta corrida, se zambulló en el ingoal albiceleste igualando el score en cinco con el tiempo cumplido y posteriormente, el preciso kick de Rodrigo Fernández le dio el título al conjunto trasandino.
Los Cóndores vienen realizando un buen trabajo y teniendo un gran progreso en los últimos años y lo ratificaron quedándose con la Copa de Oro en el Seven de Punta del Este de manera invicta y derrotando en la final a un equipo argentino que había llegado a esta instancia apabullando a todos sus rivales.