Rugby: En un partido colosal, Springboks eliminan a Francia y sacan el último pasaje a semifinales

Soberbio espectáculo entregaron Francia y Sudáfrica en el encuentro de cuartos de final que definió el último semifinalista de la Rugby World Cup 2023. Un partidazo intenso de principio a fin, vibrante y con un ritmo frenético en la parte inicial, cargado de tensión en la etapa complementaria, e inexorablemente, el suspenso solemne que mantuvo en vilo a todo el Saint-Denis hasta el último instante.

Tres veces cada equipo consiguió vulnerar el ingoal contrario en el primer tiempo del encuentro, aunque Les Bleus se fueron al descanso 22-19 arriba con un penal de Thomas Ramos en la agonía del período. El complemento comenzó con ventaja numérica para los anfitriones y lo aprovecharon para distanciarse 25-19, sin embargo, los Springboks sacaron chapa, pasaron al frente 26-25 con el try de Eben Etzebeth y sacaron una luz de cuatro puntos con la patada a los palos de Handre Pollard.  

En los minutos finales de la contienda, el agotamiento físico y mental se percibía en los rostros y se evidenciaba en el juego, mas el corazón impertérrito e insaciable de gloria no permitía bajar los brazos.  y por cada pelota se dejaba hasta el último jadeo. Con otro penal de su fullback, los galos se pusieron a tiro y empujaron hasta el hartazgo, pero no pudieron torcer el brazo de los vigentes campeones mundiales.

Por diferencia mínima, Sudáfrica se impuso por 29 a 28 ante los dirigidos por Fabien Galthié en una batalla deportiva que tendrá un espacio reservado en los anales de la máxima cita del rugby, se aferraron de manera indeclinable al último boleto que quedaba disponible para llegar a semifinales, y frente a Inglaterra buscarán dar otro paso en la defensa del título conseguido hace cuatro años en Japón, justamente versus La Rosa en el partido decisivo. Por el otro lado de la llave, el viernes, también en París, Los Pumas van por la hazaña frente a los All Blacks.

Acerca de Javier Dispaldro 2597 Articles
Acuariano desde febrero de 1976. Nació con un amor casi enfermo por el deporte, desde chico se refugió en la escritura e inesperadamente, ya adulto, pudo combinar y disfrutar de esas dos pasiones. El turismo aventura es otro de sus cables a tierra y Cortaderas su lugar en el mundo.