Tras el abrupto cierre de la temporada Rosario Central terminó como el primer equipo en quedarse afuera del corte clasificatorio para el ruedo internacional del 2021. Sin embargo y a la espera de lo que ocurra con los dos cupos vacantes para la próxima Libertadores, una probable decisión administrativa podría meter al Canalla en la Sudamericana.
AFA dio por terminada la temporada 2019-2020 del Fútbol Argentino, o al menos buena parte de ella, y varios equipos de Primera División terminaron conociendo su suerte con respecto a las clasificaciones para las Copas Internacionales del 2021, claro está siempre y cuando el avance de la pandemia lo permita.
Lo concreto es que entre Libertadores y Sudamericana la Asociación del Fútbol Argentino pone en disputa doce plazas a disputarse en sus diferentes torneos, diez de ellos ya fueron oficializados y todavía quedan dos vacantes para la próxima Libertadores: la reservada para el Campeón de la Copa Argentina y la que iba a ser para el Campeón de la Copa Superliga.
Las diez plazas mencionadas terminaron correspondiendo a los diez primeros de la última Superliga, más la primera fecha de la Copa Superliga, tabla en la cual Rosario Central terminó ocupando la onceava posición, empatado en puntos con los clasificados Defensa y Justicia y Lanús pero con peor diferencia de gol.
Esto quiere decir que si por razones organizativas alguno de los dos torneos que otorgan plazas vacantes para Libertadores no pudiera llevarse a cabo, sería lógico que el cupo se agregue a la tabla general. Si esto ocurriera Vélez, primer clasificado a la Sudamericana, se beneficiaría del cupo extra y movería al resto un peldaño más arriba, metiendo justamente al Canalla en la Sudamericana 2021.
Vélez, que perdió el cupo de clasificación a la Libertadores por la extraña decisión de incluir la (incompleta) primera y única jornada de la Copa Superliga, terminaría sosteniendo la plaza y liberaría un lugar para Sudamericana. Una situación no apta para desconfiados.
Esto podría darle alguna luz de esperanza a Rosario Central, pero la ilusión Canalla debe fundarse principalmente sobre el calendario. Sería realmente difícil que la Copa Argentina se complete en 2020, no solo por tener que disputar 54 partidos, sino por lo que implica el viaje entre provincias en una situación tan complicada como la que está atravesando el país.
Distinta sería la suerte de la extinta Copa Superliga, que según informó AFA será reemplazada por un torneo similar entre los equipos de Primera División. Aquí también habrá viajes, pero repartidos en menos cotejos, y también en menos clubes que se movilizan. De todas formas no hay ninguna garantía de poder disputarlo en lo que queda de año.
En definitiva Rosario Central tiene buenas chances de meterse en la próxima Sudamericana, en lo que podría ser su cuarta participación internacional en seis años.