Era uno de los apuntados por los hinchas junto a la dirigencia. El mal momento deportivo e institucional del Rojo decantó en la salida de uno de sus últimos ídolos. Daniel Montenegro, ex jugador de la entidad y campeón del Apertura 2002, dejó su cargo de mánager en medio de la crisis.
La salida de Eduardo Domínguez como entrenador generó que Independiente tuviese que buscar un nuevo director técnico que pudiese encarrilar nuevamente el rumbo del Rey de Copas. El «Rolfi» tenía sus nombres en carpeta pero desde las altas esferas le bajaron el pulgar.
Ni Gabriel Heinze, el buscado por muchos clubes, ni tampoco Ricardo Gareca que hace poco dejó a la Selección de Perú fueron aprobados por la dirigencia. Eso también desgastó la relación de Montenegro que, este martes, se acercó al predio de Villa Domínico para avisarle al plantel que no continuaría en el cargo de director deportivo.