A Rodrigo De Paul lo pidió puntualmente Diego Simeone para su Atlético de Madrid. El mediocampista pegó un interesante estirón en la Selección Argentina y su juego llamó la atención de uno de los mejores entrenadores del mundo. La afición del Colchonero lo recibió con cariño y el albiceleste no le falló. Ahora es uno de los favoritos de la tribuna. El diario Marca consiguió la primera entrevista del interior del Atleti y generó una entrevista con grandes títulos sobre su club y su selección nacional.
LA QUÍMICA ENTRE LA AFICIÓN Y DE PAUL. «Yo conozco el club y sabía que la afición siempre te trata bien y te hace sentir que eres uno más de esta familia. Después creo que soy un convencido de que el trabajo da sus frutos. Sí existe esa química conmigo y con el equipo. Esa energía recíproca que es buenísima y por la que estamos muy contentos.
EL GESTO DE LUIS SUÁREZ. «Me recibieron muy bien. Ángel me había hablado del vestuario, de la buena gente. Para conseguir grandes cosas necesitas que el grupo humano sea bueno, se apoye entre todos. Así se consiguen las cosas importantes. Con Luis, desde el primer momento, tenemos amigos en común. Además tuvo un gesto conmigo el primer día. Suárez pidió mi teléfono y me mandó un mensaje para cualquier cosa que necesitara estaba ahí. Ese detalle viniendo de alguien como Suárez fue sumamente importante para la relación y mi integración».
QUE NO LLEGUE NUNCA AL TECHO. «Esperemos que la mejor versión nunca. Siempre se puede mejorar. No me pongo un techo. Me gusta trabajar, el trabajo. Soy un apasionado de lo que hago. Le pongo pasión. Amo venir a entrenar. Me encanta estar en este club, vestir esta camiseta. Cuando las cosas las haces con pasión y haces valer cada momento en el que trabajas los resultados llegan. Me siento bien, siento que puedo dar más. Esos objetivos me llenan de ilusión y me dan la fuerza para mejorar. Y que esa mejor versión, ese techo, no llegue y siempre se espere más de mí».
EL GRAN MOMENTO DE LA COPA AMÉRICA. «No sé si el momento cumbre, pero sí uno de los días más felices a nivel deportivo. Logramos lo que parecía imposible. Ganar una Copa América organizada por Brasil, que había ganado todas las que había organizado. Nos sacaron la sede, la llevaron para allá. Hay un montón de condimentos, 28 años sin ganar nada… Fue un día muy feliz. Pasa el tiempo y sigue siendo difícil encontrar palabras para definir.
EL SUEÑO DEL MUNDIAL. «No sólo para Messi, para todo un país que vive con más momentos de tristeza que de felicidad. Las cosas no se hacen bien y el fútbol es ese cable a tierra, ese momento de felicidad de gente a la que le gusta llegar a fin de mes. Que vive en una vorágine que no es fácil. Sería increíble si le podemos regalar una copa del Mundo. Y sí, Messi se la merece más que nadie. Es el mejor de todos los tiempos. Hay gente que lo justifica diciendo que no tiene esa copa. Ojalá pueda tenerla y culminar su carrera».
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