ROCAMORA (CONCEPCIÓN DEL URUGUAY): “SOLO ES CUESTIÓN DE QUE HOY EN DÍA NOS CUIDEMOS”

El entrenador del Club Tomás de Rocamora de Concepción del Uruguay, Juan Manuel Varas, charló en exclusiva con Vermouth Deportivo sobre cómo vive estos días de cuarentena obligatoria y del presente del Rojo.

Vermouth Deportivo: -¿Cómo vivís el momento que toca atravesar en el país y el mundo?

Juan Varas: –El momento es de mucha incertidumbre. El no tener certezas del alcance de la pandemia a nivel mundial, nos obliga a tener que prestar atención a las recomendaciones sanitarias y hacer los esfuerzos necesarios para que este virus no se propague. Entiendo que cada uno debe colaborar con su granito de arena para minimizar los riesgos.

V.D.: -Con esto tuviste que cambiar la rutina diaria ¿Cuáles son tus ocupaciones durante el aislamiento obligatorio?

J.V.: –El principal cambio es la ausencia del deporte. Se aproximaba el final de la temporada regular, todos teníamos una expectativa de seguir haciendo nuestro mejor trabajo posible para seguir compitiendo. Durante el aislamiento, intento seguir ligado al básquet de la manera que fuere posible, con videoconferencias, clínicas viejas y varias modalidades que surgieron en esta ‘cuarentena’. Después, uno tiene que seguir con las obligaciones diarias de ser padre e intentar acompañarlo en su proceso escolar de la manera más presente posible.

V.D.: -¿Cómo se están manejando entre el cuerpo técnico, con los jugadores y con la dirigencia?

J.V.: –Entre las partes del club existe un dialogo fluido, donde cada uno puede manifestar sus inquietudes. Con los jugadores tenemos un grupo en el que el preparador físico informa sobre los trabajos y ellos, con las comodidades que puedan tener en sus hogares, adapten ese trabajo y sigan de la mejor forma posible con su acondicionamiento físico. Pero, a decir verdad, lo más importante es que, tanto ellos como sus familias, tomen los recaudos necesarios para no verse afectados por el COVID-19, así que también solemos intercambiar dialogo sobre sus vivencias de en dónde están pasando la ‘cuarentena’.

V.D.: -¿Sos optimista de lo que pueda llegar a pasar tanto en lo social como en lo deportivo?

J.V.: –Sí, soy optimista, porque creo que es momento para que la sociedad tome conciencia de que debemos ser solidarios y no comprometernos al riesgo de la infección. Desde lo deportivo, también tengo la esperanza de que, todo a su debido tiempo, pueda acomodarse, sabiendo que esta crisis afectara en muchos sentidos a todos los participes. Y que todos deberemos hacer el esfuerzo para que, cuando las condiciones estén dadas, la vuelta al deporte sea con certezas y disfrute.

V.D.: -¿Para qué está Rocamora? ¿Cuál es el objetivo del equipo?

J.V.: –Rocamora está para competir en todos los partidos que juegue, la Zona Sur muestra una paridad hace varias temporadas y nosotros somos parte de esa paridad. El objetivo es ganar la mayor cantidad de partidos posibles y estar lo más alto que se pueda en cuanto a posiciones. El parate obligado nos encontró justo en el mejor momento del equipo, tanto en rendimiento como en resultados (siete victorias consecutivas). Hacer futurología es difícil ante todo lo que sucede alrededor, lo que sí puedo asegurarte es que la idea es seguir disfrutando de estar juntos, de competir y de crecer a nivel humano y deportivo, tanto en lo individual como en lo grupal.

V.D.: -¿Qué análisis haces del funcionamiento del equipo desde el comienzo de la temporada hasta el parate? ¿En qué aspectos creés que mejoraron, qué virtudes y qué falencias ves aún?

J.V.: –A la temporada la podemos marcar en dos partes. Una inicial, en donde hicimos una apuesta por un plantel muy joven y donde el desafió era que veamos para qué responsabilidades estaban preparados, donde nos costó inicialmente no solo en los resultados, sino en el entendimiento de roles necesarios para sacar el mejor rendimiento posible, eso sumado a lesiones de jugadores importantes que nos hicieron resentir el día a día. La otra parte, que incluyó a todo el año 2019, fue de un crecimiento constante, de una valentía grande para enfrentar los desafíos que se nos fueron poniendo delante, donde lo grupal se afianzó y donde la sensación diaria era de que el equipo quería seguir superándose; los triunfos consecutivos fueron una muestra de todo eso. Claramente que el equipo podía seguir creciendo en todos los aspectos y seguir potenciando lo que estaba bien. Ojalá que el tiempo nos vuelva a encontrar para poder hacer eso, es solo cuestión de que hoy día nos cuidemos para que, el día de mañana, nos podamos disfrutar nuevamente.