Jonatan Maidana cruzó el umbral. Está más allá del bien y del mal. El hincha de River lo adora. Bancó el peor momento, se quedó y abrazó la gloria. Llegó el tiempo en el que este líder haga las valijas y busque un mañana mejor. En el horizonte asoma el Toluca de México. En las próximas horas se oficializará su salida. Con el aval de todo el pueblo millonario, el defensor deja Núñez. Con él se van todos los títulos de la era Gallardo. El defensor estuvo presente en cada una de esas conquistas.
La historia comenzó hace 8 años y medio cuando Jony llegó al Monumental tras su paso por el Metalist de Ucrania y un préstamo en Banfield. Su carta de presentación era su pasado en Boca, donde había obtenido títulos a nivel local e internacional. Las vueltas del destino quisieron que su primer gol oficial en River sea ante los Xeneizes. Un cabezazo que le dio el triunfo en el superclásico y convirtió a Maidana en dueño de la zaga central. Nunca más la soltó.
Tuvo noches recordadas como la de ese golazo, de cabeza, ante el Cruzeiro cuando la serie estaba complicada en la Libertadores del 2015 o en el bloqueo que le hizo en la final a Gignac y Sobis de Tigres, anulándolos, en unas de sus mejores actuaciones.
Con Maidana en la defensa crecieron sus acompañantes. A lo largo de estos años compartió zaga con diferentes nombres. Pasaron Ferrero, González Pires, Adalberto Román, Agustín Alayes, Botinelli, Eder Balanta, Mammana, Pezzella, Funes Mori, Martinez Quarta y Pinola, dos de sus últimos compañeros de batallas.
Fue el mejor cierre. La despedida soñada e impensada. Levantar la Copa Libertadores en el Bernabeu. La despedida de un símbolo de la era Gallardo. Uno de los últimos bastiones. Se viene un nuevo capítulo en su vida y se va una etapa gloriosa de River con cambios y despedidas. El adiós de Mora, la salida del Pity y el hasta luego de Jonatan.